LA AUTOMATIZACIÓN DEL SISTEMA BANCARIO CUBANO

EL PUNTO DE PARTIDA

Hasta finales de 1994, las sucursales de los dos mayores bancos del país, el Banco Nacional de Cuba (BNC) y el Banco Popular de Ahorro (BPA) , con más de 200 sucursales cada uno, se encontraban en un estado de total atraso en cuanto a la automatización de sus operaciones.

Sólo los bancos que realizaban todas sus operaciones en moneda extranjera, el Banco Financiero Internacional (BFI) y el Banco Internacional de Comercio (BICSA) , con poco más de 20 oficinas entre ambos, contaban en ese momento con sistemas automatizados modernos.

Es en estas condiciones que el país decide, a inicios de 1995, priorizar la modernización del sistema bancario, con el fin de crear las bases indispensables que permitieran enfrentar con éxito en esta esfera las transformaciones que en el orden económico se han ido introduciendo.

En el plano organizativo, el sistema bancario que existía a inicios de 1995, cuando sólo operaban cuatro bancos con áreas de trabajo prácticamente exclusivas, ha pasado a ser un sistema típico a dos niveles, compuesto en la actualidad por las siguientes instituciones:

  • Banco de Inversiones (BI) , banco orientado a la captación de fondos para inversiones en el país.
  • Adicionalmente a estos bancos, en los últimos años se ha otorgado licencia a un grupo de entidades financieras no bancarias.

    AUTOMATIZACION DE 451 SUCURSALES

    LA ESTRATEGIA: LA AUTOMATIZACIÓN, TAREA DE TODOS LOS TRABAJADORES BANCARIOS

    En el campo de la automatización del sistema bancario, se elaboró durante el primer trimestre de 1995, a partir de las condiciones antes explicadas, un programa emergente para automatizar en un período de dos años las poco más de 450 sucursales de los dos bancos que se habían quedado rezagados (el actual BANDEC y el BPA ). Este programa partía de las siguientes consideraciones generales:

    - Los sistemas a implantar deberían lograr el máximo nivel de automatización en el procesamiento en red de cada sucursal, creando las condiciones al mismo tiempo para que una vez que entrara en funcionamiento la red pública de transmisión de datos, en el primer semestre de 1997, las operaciones entre las sucursales de ambos bancos se pudieran realizar en tiempo real.

    - El capital humano existente en el país debía compensar la escasez de medios financieros en monedas libremente convertibles disponibles para abordar el programa, permitiendo que los gastos para medios técnicos en estas monedas fueran mínimos, y que prácticamente no se hicieran erogaciones en las mismas para el software y la asistencia técnica.

    - Era imprescindible que todos los territorios trabajaran en paralelo, con sus propios recursos humanos, en la introducción y perfeccionamiento de los sistemas.

    El BPA contaba ya desde 1994 con un sistema moderno acorde a los requisitos de su actividad, que lleva el nombre de Sistema Integrado del Banco Popular de Ahorro (SIBPA), y que se había introducido en algunas de sus sucursales, por lo que pudo avanzar más rápidamente desde un inicio, concentrándose en las tareas de captación de los datos requeridos, el ensamblaje e instalación de los equipos, y la captación y formación del personal.

    Una atención especial requirió en este contexto la captación de los datos de las más de cinco millones de cuentas de ahorro personal que existen en el país que, hasta ese momento, estaban registradas sólo en papeles.

    Para las operaciones que realiza el actual BANDEC no existía a inicios de 1995 ningún sistema probado, tomándose la decisión de utilizar un sistema desarrollado inicialmente para el BICSA y que lleva el nombre de Sistema Automatizado para Banca Internacional de Comercio (SABIC).

    A partir de las premisas antes descritas, el programa de automatización del BPA y del actual BANDEC se desarrolló en lo esencial en tres etapas:

    - La primera etapa tuvo como objetivo la creación de las condiciones más generales, tales como la adaptación del sistema a emplear y la prueba de su funcionamiento en un par de sucursales, la adquisición de los primeros equipos, la captación de un grupo inicial de especialistas en computación, y la creación de las condiciones necesarias para la formación masiva del personal bancario. Esta etapa culminó en el BPA en diciembre de 1994 y en el BANDEC en septiembre de 1995.

    - Durante la segunda etapa se implantó el sistema en una sucursal de cada provincia, se comenzó la formación masiva del personal bancario en el uso del nuevo sistema, se completó la captación del personal especializado en computación y se perfeccionó el sistema implantado. Esta etapa quedó culminada en el BPA en diciembre de 1995 y en el BANDEC en mayo de 1996.

    - Durante la tercera etapa, que culminó para el BPA en septiembre y para el BANDEC en diciembre ambos de 1996, las provincias con sus propios recursos implantaron el sistema automatizado en sus sucursales.

    LOS EQUIPOS: MÁS DE 7500 MICROCOMPUTADORAS CON SUS PERIFÉRICOS ENSAMBLADAS EN CUBA

    Como ya se ha dicho, para poder llevar a cabo el programa de automatización del sistema bancario cubano era imprescindible que los gastos en moneda libremente convertible fueran mínimos.

    La selección de los tipos de computadoras a utilizar tenía en este contexto un carácter estratégico, ya que la diferencia de costos entre distintas tecnologías puede variar entre 1 y 10 veces.

    En general los bancos en el ámbito mundial combinan la utilización de grandes equipos centrales donde se lleva el control de todas las cuentas, con terminales o redes de computadoras en las sucursales bancarias a través de las cuales se realiza la captación de las transacciones.

    Este esquema era prácticamente irrealizable en las condiciones de Cuba en 1995, por dos razones fundamentales:

    A partir de estas condiciones, se decidió basar la automatización de las sucursales bancarias en las así llamadas computadoras personales, o microcomputadoras, conectadas en redes; y se diseñó un programa de adquisición de equipos basado en los siguientes principios:

  • Comprar sólo lo que se pudiera poner en funcionamiento en los siguientes tres a cinco meses, con el fin de aprovechar el hecho de que los precios de los principales componentes de las microcomputadoras bajan constantemente.
  • Utilizando estos principios durante los últimos años se adquirieron módulos para algo más de 7500 microcomputadoras, las que fueron ensambladas y probadas por los técnicos del sistema bancario, primero en los talleres centrales de los bancos y finalmente incluso en los ubicados en las cabeceras de provincias.

    EL SOFTWARE: UN PRODUCTO CUBANO

    Durante los años 1989 a 1994 se había acumulado un grupo de experiencias en el desarrollo de sistemas automatizados para la actividad bancaria apoyados en microcomputadoras, gracias a lo cual la automatización de las sucursales del BPA y el BANDEC pudo realizarse en sólo dos años, sin tener que incurrir en gastos significativos en divisas para la adquisición del software.

    Los principales logros del desarrollo de sistemas automatizados para la actividad bancaria antes de 1995 fueron el diseño, programación y puesta en explotación de:

    A inicios de 1995 el sistema adoptado por el BPA (SIBPA) ya llevaba un año funcionando en ese banco, por lo que, como se explicó anteriormente, el esfuerzo principal para su generalización se centró en la captación de los datos correspondientes, la instalación de los equipos y la formación del personal.

    Para automatizar las sucursales del BANDEC fue necesario adaptar el SABIC, ya que este sistema, en su primera versión, funcionaba en un banco con operaciones básicamente de comercio exterior.

    La adaptación del SABIC para las oficinas del BANDEC se realizó durante el primer semestre de 1995, comenzando a funcionar en una oficina de este banco en julio de ese año.

    Después de implantado el SABIC en las más de 200 sucursales del BANDEC, este sistema se ha suministrado a varias casas financieras de organismos independientes.

    LA FORMACIÓN Y EL ADIESTRAMIENTO: ASIMILAR LO NUEVO SIN DEJAR DE PRESTAR SERVICIOS

    Sin dudas, el aspecto más complejo de todo el programa de automatización del sistema bancario estaba dado por la necesidad de formar y entrenar a más de quince mil trabajadores de distintos perfiles en el mantenimiento, explotación y supervisión de los nuevos sistemas.

    Por una parte, era necesario brindarle los conocimientos mínimos sobre la actividad bancaria y los sistemas que se introducirían a los especialistas en informática que, recién incorporados al sistema bancario en su mayoría, deberían garantizar la carga inicial de los datos y el mantenimiento de los sistemas.

    En segundo lugar, había que garantizar la formación de los auditores y contadores, con el fin de que estos pudieran seguir desempeñando el papel que les corresponde en las nuevas condiciones.

    Por último, el entrenamiento de todos los trabajadores de las oficinas, la gran masa de personas a entrenar, tenía que realizarse de la forma más rápida y segura posible sin dejar de prestar el servicio bancario cotidiano.

    Las principales tareas realizadas con el fin de garantizar estos objetivos fueron:

    Al inicio todo este proceso resultó, como se podrá comprender, extraordinariamente complejo y requirió innumerables horas de trabajo extra a la jornada laboral.

    En la medida que en cada provincia fueron existiendo sucursales con los sistemas automatizados ya en funcionamiento, a las tareas anteriores se añadió el envío para su entrenamiento en esas sucursales de algunos trabajadores de las que aún no contaban con los sistemas, con lo que todo el proceso pudo ser acelerado sin grandes riesgos.

    Aprovechando los medios técnicos instalados, durante 1997 se dotó a todos los centros de formación y, al menos una computadora en cada sucursal, con los aditamentos necesarios para poder recibir cursos preparados con técnicas de multimedia.

    LA INTERCONEXIÓN DE LAS SUCURSALES: CAMBIO CUALITATIVO EN LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS BANCARIOS

    Con la culminación en 1996 de la automatización de cada una de las sucursales bancarias del BPA y el BANDEC se había dado un paso importante en la modernización del sistema bancario.

    Al estar descentralizada la contabilización y el registro de todas las cuentas de los clientes de estos bancos, más del 50 porciento de las transacciones podían ser tratadas en tiempo real con la automatización de cada sucursal.

    Para el resto de las transacciones, en las que al menos una de las partes involucradas no tenía su cuenta en el banco donde se originaba, los tiempos de procesamiento totales de las transacciones seguían dependiendo de la velocidad del traslado de los documentos a través del correo.

    Promedios superiores a una semana son normales en el traslado de documentos entre sucursales de diferentes provincias, con la eficiencia actual del correo en Cuba.

    La doble captación de los datos de estas transacciones, con la posibilidad de errores a ella asociada, era otro de los aspectos a resolver con la interconexión de las sucursales bancarias.

    En Julio de 1997, al comenzar el funcionamiento de la Red Pública de Transmisión de Datos (RPTD), se le asignaron al BPA y al BANDEC poco más de doscientos enlaces X-25 de esta red, lo que equivale a un 23 porciento de la capacidad inicial de la misma.

     

    El contar con estas facilidades permitió que, antes de finalizar 1997, gran parte de las sucursales radicadas en los municipios cabeceras de provincias, incluyendo las de Ciudad de la Habana, pudieran realizar sus operaciones entre ellas sin tener que trasladar papeles.

    BANDEC realiza en la actualidad la mayor parte de las transacciones bancarias relacionadas con la actividad comercial de las empresas cubanas.

    El grueso de estas transacciones se lleva a cabo con la ayuda de cheques y, para el procesamiento de estos, se ha adoptado un esquema de truncamiento, similar al utilizado en muchos países de Europa, en el cual lo que viaja entre sucursales es la información sobre el cheque y no el documento como tal.

    Ya en enero de 1998 más de quinientas mil transacciones de sucursales del BANDEC, que hubieran requerido el movimiento de documentos, se realizaron utilizando las facilidades de la RPTD.

    A partir de las condiciones ya creadas se trabaja con el objetivo de favorecer la utilización de las transferencias electrónicas, con el fin de que este instrumento de pago sustituya gradualmente a los cheques y se logre por esta vía una mayor eficiencia en el movimiento de los flujos financieros.

    El BPA por su parte realizó, ya a finales de 1997, todo el tránsito entre las sucursales conectadas a la RPTD utilizando esta vía.

    La infraestructura de software y equipamiento para la interconexión de todas las sucursales bancarias ha sido creada y probada en la práctica, por lo que en la medida que la RPTD pueda dar respuesta, se conectarán a esta red el resto de las sucursales y ambos bancos podrán prescindir totalmente del traslado de documentos sobre sus transacciones, aumentando considerablemente la velocidad y confiabilidad de sus servicios.

    AUTOMATIZACIÓN DE LAS CASAS MATRICES DE LOS BANCOS E INTERCONEXIÓN DEL SISTEMA BANCARIO

    Una vez culminada la automatización de las sucursales bancarias se pasó a mejorar las condiciones existentes en las casas matrices de los diferentes bancos.

    En estas casas matrices se instalaron redes de área local con las más modernas tecnologías, utilizando Windows NT como sistema de operación para los servidores y terminales, con velocidades de transmisión de hasta 100 megabits por segundo.

    Al mismo tiempo se trabaja en la conexión de todas estas redes con INTERNET y en la creación de redes internas que utilicen la tecnología de INTERNET (INTRANETS) para los distintos bancos.

    De igual forma, y con el fin de facilitar la gestión de las operaciones interbancarias y garantizar los objetivos del Banco Central, se han creado también las condiciones para que las casas matrices de todos los bancos puedan ejecutar sus operaciones con los demás bancos del sistema a través del Banco Central, realizándose por esta vía la compensación bruta de todas las operaciones interbancarias.

    En el plano de la conexión internacional son miembros de SWIFT o están a punto de serlo los siguientes bancos:

    El completamiento de toda esta infraestructura de comunicaciones y medios de computación ponen al sistema bancario en la capacidad de jugar el papel de sistema nervioso de toda la economía que le corresponde.

    "RED" LA MARCA DE TARJETAS PLÁSTICAS Y DE LA RED DE CAJEROS AUTOMÁTICOS

    En octubre de 1997 comenzó a funcionar de forma piloto, bajo la marca "RED", la primera red de cajeros automáticos de Cuba, con cinco unidades instaladas pertenecientes al BPA, BANDEC, BICSA y BM .

    En igual fecha, y bajo la misma marca común "RED", estos bancos comenzaron a emitir tarjetas de débito con bandas magnéticas.

    Los principales objetivos que se persiguen con la puesta en funcionamiento de "RED" son:

    Todas las transacciones que se realizan en "RED" se autorizan en tiempo real, con la ayuda de un software adquirido en Canadá, que permite controlar centralmente los cajeros, y del software de autorización de los bancos, desarrollado por especialistas cubanos como extensión de los sistemas SABIC y SIBPA.

    Las tarjetas de los bancos asociados en "RED" utilizan estándares similares a los orientados por VISA y MASTERCARD y cuentan con las mediadas de protección correspondientes, incluyendo los números de identificación personal.

    Los clientes de los bancos asociados pueden realizar sus operaciones en cualquiera de los cajeros automáticos, independientemente del banco al que estos últimos pertenezcan.

    Las operaciones que inicialmente se pueden realizar con la ayuda de los cajeros automáticos son:

    Los clientes de los bancos asociados en "RED" con cuentas en moneda libremente convertible y que posean la tarjeta de débito correspondiente tienen adicionalmente acceso a la red de más de mil terminales de punto de venta operada por la Corporación CIMEX.

    Durante 1998 "RED" crecerá con la instalación de no menos de cuarenta cajeros adicionales, fundamentalmente en las sucursales del BPA y el BANDEC de tres municipios de Ciudad de la Habana, extendiéndose posteriormente hacia los demás municipios de la capital y las restantes provincias.

    TARJETAS INTELIGENTES: TECNOLOGÍA CON ALTO POTENCIAL EN CUBA

    Las primeras tarjetas plásticas de bancos cubanos se emitieron en 1997 con la tecnología de las bandas magnéticas.

    Como se conoce, para que una operación con una tarjeta de banda magnética pueda realizarse de forma segura es necesario que se establezca una comunicación entre la terminal que realiza la operación, sea esta un cajero automático o una terminal de punto de venta, y el lugar donde se controla el saldo y las características de las cuentas correspondientes.

    En países con sistemas de comunicación altamente desarrollados, el bajo costo y grandes facilidades existentes para establecer estas comunicaciones han permitido una gran difusión de las tarjetas con bandas magnéticas, con inversiones gigantescas en esta tecnología, por lo que en muchos de ellos no se ve aún la necesidad de sustituirla.

    En Cuba, sin embargo, debido a que el sistema de comunicaciones no cuenta con un gran desarrollo, la rápida expansión de la tecnología de las tarjetas con bandas magnéticas tiene grandes limitaciones.

    Mundialmente, en los últimos años se ha venido introduciendo cada vez con más fuerza la tecnología conocida como de tarjetas inteligentes, de las que en Cuba existe ya un antecedente con las tarjetas para combustibles de la firma CUPET.

    Las versiones actuales de estas tarjetas al contener una computadora con capacidades significativas tienen la posibilidad de realizar transacciones financieras de forma segura, sin tener que establecer una comunicación con el centro donde se controlan las cuentas.

    Lamentablemente no existen todavía estándares técnicos para las tarjetas inteligentes que sean utilizados de forma universal, por lo que su introducción masiva en un país como Cuba no es aún recomendable.

    Con el fin de no perder tiempo en la acumulación de experiencias en el uso de esta nueva tecnología, se están desarrollando dos experimentos sobre el uso de las mismas.

    El primero de estos experimentos tiene por objetivo un polo turístico (Guardalavaca o Santa Lucia) y en el mismo se utilizarán tarjetas inteligentes en su aplicación clásica de monedero electrónico y como medio de control de la modalidad turística "todo incluido".

    El segundo de los experimentos tiene por plaza la localidad minera de Moa y debe poner a prueba en esas condiciones una tarjeta inteligente que sirva como tarjeta de débito y monedero electrónico, en pesos cubanos y en pesos cubanos convertibles.

    Con la ayuda de esta tarjeta se pretende lograr que la mayor parte de los trabajadores posean al menos una cuenta bancaria en la que se deposite su salario en ambas monedas y utilizando la tarjeta puedan hacer todas sus transacciones.

    LOS AUTORES: ESPECIALISTAS INFORMATICOS Y EN SISTEMAS

    A inicios de 1995 el sistema bancario cubano contaba con un total de 150 especialistas en sistemas e informática.

    Este núcleo había acumulado importantes experiencias en tareas de automatización bancaria, las que sirvieron de base para el desarrollo acelerado que se produjo a partir de esa fecha.

    Durante 1995 y 1996, aprovechando el alto nivel educacional existente en el país, se captaron más de 350 profesionales en sistemas e informática brindándoseles una formación en la tecnología bancaria.

    Estos profesionales de reciente incorporación, junto con el núcleo inicial de especialistas, han tenido sobre sus hombros buena parte de las responsabilidad en la automatización del sistema bancario cubano realizada durante los últimos años.

    A inicios de 1998 la cantidad de especialistas en informática existentes en el sistema bancario cubano era la siguiente:

    Profesionales

    Entidad informáticos

    Banco Central de Cuba 40

    Banco de Crédito y Comercio 259

    Banco Popular de Ahorro 196

    Banco Nacional de Cuba 3

    Banco Financiero Internacional 7

    Grupo Nueva Banca 18

    Total 523

    LOS AUTORES: LOS TRABAJADORES BANCARIOS

    Nada de lo hecho en materia de automatización bancaria durante los últimos años en Cuba hubiera sido posible sin la decidida participación y alto nivel educacional de los trabajadores bancarios.

    La inversión realizada por la Revolución en materia de educación desde sus inicios, y en particular en la preparación de profesionales, es palpable también en la masa de trabajadores bancarios, donde un 16,5 porciento de los mismos culminó estudios universitarios y un 65 porciento cuenta con nivel medio superior.

    Lo acelerado del proceso y los relativamente pocos recursos financieros externos empleados en el mismo pudieron lograrse, sin perjudicar el servicio que se venía prestando, gracias a la inteligencia y talento que mostraron los trabajadores bancarios y al aporte, por ellos realizado, de decenas de miles de horas adicionales sin remuneración.

    El programa acelerado de automatización del sistema bancario cubano puede verse por lo tanto también, desde esta perspectiva, como un resultado del esfuerzo educativo de la Revolución en la creación de ciudadanos dispuestos a colaborar en todo lo que sea necesario para el desarrollo del país.