EVOLUCION DEL SISTEMA BANCARIO Y FINANCIERO CUBANO A PARTIR DE 1995
En 1994, el sistema financiero cubano estaba integrado por el Banco Nacional de Cuba -aún en su carácter de banco central y banco comercial-, el Banco Popular de Ahorro, el Banco Financiero Internacional, S.A., el Banco Internacional de Comercio, S.A., y oficinas de representación de 2 bancos extranjeros: el ING Bank N.V. y el Netherlands Caribbean Bank N.V.
Fue en ese propio año que se logra detener el decrecimiento abrupto del Producto Interno Bruto (PIB), que descendió en 35 puntos (1993/89), luego de los conocidos acontecimientos políticos y económicos ocurridos en los ex-países socialistas del Este de Europa y la extinta Unión Soviética entre los últimos años de la década del 80 y 1991, con los cuales Cuba mantenía entre el 80 y el 85% de su intercambio comercial.
El modesto pero sostenido crecimiento de la economía cubana desde entonces, y hasta hoy, se hizo posible por una férrea voluntad del país por resistir y por la adopción de una serie de transformaciones en la economía, enmarcadas en una estrategia político-económica que permitiera a corto, mediano y largo plazo enfrentar el dramático impacto que provocaron los antes mencionados acontecimientos, así como el recrudecimiento, paralelamente, del bloqueo económico de Estados Unidos de América al que estaba sometido el país -en la práctica desde 1959-, y avanzar en el desarrollo, manteniendo la independencia nacional y las conquistas sociales alcanzadas por el pueblo cubano.
A inicios del año 1995 se hacía más evidente que las numerosas e importantes transformaciones organizativas y normativas efectuadas y por producirse posteriormente en la economía,demandaban una ampliación y diversificación del sistema bancario y financiero de Cuba capaz de enfrentar, además, el establecimiento de una relación diferente con la comunidadinternacional en materia comercial y financiera. Consecuentemente, se diseñó e implementó, gradualmente, un sistema encaminado a garantizar el funcionamiento de la economía cubana en las nuevas circunstancias y en el marco de la estrategia antes mencionada.
Para lo anterior se definieron tres objetivos básicos generales:
Como objetivo a más largo plazo, trabajar con vistas a la eliminación de la doble circulación monetaria cuando se logre consolidar los principales equilibrios macroeconómicos y enfrentar el complejo tema del tipo de cambio oficial del peso cubano, de manera que exprese el valor real de nuestra moneda, que hoy es de un peso cubano igual a un dólar estadounidense a los efectos contables de transacciones oficiales en el territorio nacional, lo cual no refleja la realidad de las transacciones internacionales del país.
Desde los primeros meses del año 1995 se desarrolló un intenso trabajo para abordar el cumplimiento de los objetivos generales trazados. Es difícil situar un orden en la ejecución de los mismos pues, en la práctica, los esfuerzos se realizaron simultáneamente.
Modernización y automatización del Sistema
En lo referido a la modernización del sistema bancario, durante 1995 y 1996 el esfuerzo principal se concentró en la automatización de las 500 sucursales y demás oficinas bancarias, instalando en la totalidad de ellas redes locales con computadoras personales en prácticamente todos los puestos de trabajo. Para esto fue necesario introducir unas 11 000 computadoras personales, desarrollar todo el software bancario correspondiente y adiestrar a más de 15 000 trabajadores.
Durante 1997 y 1998 el centro de atención estuvo en la interconexión de las sucursales a la Red Pública de Transmisión de Datos. Actualmente, más de 200 oficinas bancarias cuentan con enlaces permanentes a dicha red y, con el avance de las inversiones de la empresa cubana de telecomunicaciones, deberán quedar conectadas las sucursales restantes a finales del año 2000.
La interconexión con la Red Pública de Transmisión de Datos se utiliza en estos momentos en la realización de operaciones intersucursales, y se trabaja en el desarrollo de aplicaciones para conectar directamente a los clientes y poder ofertar una formación a distancia para los trabajadores del sector financiero.
Al mismo tiempo se han remozado una buena parte de las oficinas bancarias a lo largo del país, mejorándose sustancialmente las condiciones de trabajo en las mismas, así como el servicio a sus clientes.
Por otra parte, a finales de 1998, con la incorporación de cuatro nuevos bancos, los siete bancos cubanos que realizan transacciones internacionales quedaron conectados a SWIFT.
En lo que respecta a los medios de pago y las transacciones totalmente automatizadas, desde 1997 se comenzó con la introducción de tarjetas con bandas magnéticas y la creación de una red de cajeros automáticos. A mediados de 1999 deberá quedar en funcionamiento y ya probada la infraestructura correspondiente y pasarán a su utilización masiva las tarjetas con bandas magnéticas en pesos cubanos y en moneda libremente convertible, así como una red de alrededor de 70 cajeros automáticos. En esta esfera se están realizando también algunos ensayos sobre el uso de las así llamadas tarjetas inteligentes.
Formación de personal
En el período comprendido desde septiembre de 1997 hasta diciembre de 1998, el Centro Nacional de Superación Bancaria del Banco Central de Cuba desarrolló un intenso programa impartiendo 243 cursos de superación profesional con 3 893 participantes, de ellos 1 079 en la modalidad de posgrado. Del total de participantes, 2 553 corresponden a directivos, especialistas y técnicos del sistema bancario y financiero y el resto a funcionarios y técnicos de empresas y otras entidades nacionales.
Más del 80% de los cursos estuvieron dirigidos a la formación de especialistas en banca central, en disciplinas como Macro y Microeconomía, Matemáticas Financieras, Sistemas de Pago, Política Monetaria, Aspectos Legales de la Banca Central, Supervisión Bancaria, Análisis de Estados Financieros, Mercados Financieros y otras no menos importantes.
Asimismo, con el auspicio y financiamiento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Universidad de La Habana, el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y bancos centrales de la región, se impartió un Diplomado en Banca Central. Con igual característica y modalidad se inició en el mes de marzo del presente año 1999 un segundo Diplomado en Banca Central.
El Centro Nacional de Superación Bancaria ofreció un curso sobreRelaciones Mercantiles y Financieras Bancarias a 636 dirigentes empresariales, totalizando así 1 129 egresados desde el inicio de estos cursos.
Igualmente, se llevó a efecto un Diplomado en Banca Comercial con la colaboración y el financiamiento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia Brasilera de Cooperación y el Banco Central de Brasil. Se dictó un seminario sobre Mercados de Capitales con el apoyo y el financiamiento de la Agencia Reuter.
Al trabajo desarrollado en la introducción masiva de moderna tecnología de procesamiento de datos y en la superación profesional de directivos, especialistas y técnicos de las instituciones financieras así como de empresarios de otras entidades nacionales, se sumó la ampliación de las atribuciones de los bancos existentes y se crearon nuevos bancos y entidades financieras no bancarias, al amparo de los Decretos Leyes Nos. 172, dando paso a la creación del Banco Central de Cuba, y el 173, sobre los bancos e instituciones financieras no bancarias, en cuyos proyectos se venía trabajando desde años anteriores.
El Banco Central de Cuba (BCC) se constituyó como autoridad rectora, reguladora y supervisora de las instituciones financieras y de las oficinas de representación que radican en el país, incluyendo aquéllas que se establezcan extraterritorialmente en las zonas francas y los parques industriales. Sus objetivos fundamentales consisten en emitir la moneda nacional y velar por su estabilidad, proponer e implementar la política monetaria del país y actuar como órgano rector del sistema bancario y financiero, así como ejercer la supervisión de las entidades integrantes del mismo.
De igual manera, está facultado para dirigir a nombre y en representación del Estado y del Banco Nacional de Cuba, toda negociación, renegociación o conversión de la deuda externa que éstos tienen contraída, respectivamente, con gobiernos y bancos acreedores.
Se fijaron otros importantes objetivos de trabajo para el Banco Central de Cuba como:
De acuerdo con las funciones establecidas por Ley y por otros objetivos que se trazaron, el Banco Central de Cuba intensificó sus trabajos de organización y preparación -algunos se habían comenzado a elaborar con anticipación- y después de transcurridos prácticamente 2 años de su constitución, pueden reseñarse algunos resultados.
La supervisión bancaria que debe ejercer el Banco Central de Cuba es de gran importancia para la preservación de la salud del sistema financiero y, para ello, además, sus regulaciones y normas no permiten que institución cubana alguna sea objeto o sujeto de relaciones especulativas. Para desarrollar su labor fue necesario que la supervisión bancaria trabajara primeramente en la elaboración de las normas y directivas que rigen la disciplina bancaria y financiera del país
Hasta el momento se han emitido diferentes resoluciones y acuerdos del Consejo de Dirección del Banco Central de Cuba dirigidos al establecimiento de regulaciones que obedecen a los 25 Principios Básicos para una Supervisión Bancaria Efectiva, recomendados por el Comité de Basilea.
Entre dichas regulaciones se encuentran:
Asimismo, se publicó una guía para todos los integrantes del sistema bancario nacional, puesta en vigor mediante Resolución No. 91 de 1997, para la detección y prevención del movimiento de capitales ilícitos (lavado y blanqueo de dinero).
Además de inspecciones "in situ" y análisis mensual de los estados financieros, presentados por todas las instituciones financieras bancarias y no bancarias que se encuentran establecidas en el territorio nacional, y como complemento al control de las indisciplinas financieras, surge la Central de Información de Riesgos , creada mediante Resolución No. 27 de 1997 , que tiene como principal objetivo la publicación mensual de un folleto señalando aquellas entidades que incurran en préstamos vencidos, indisciplinas en la emisión de cheques y sospechas de actividades de movimiento de capitales ilícitos, información que se remite al Gobierno y a todas las instituciones del sistema financiero cubano.
Durante los años 1997 y 1998, el equipo de inspectores de supervisión bancaria ha ejecutado un total de 12 inspecciones (5 bancos, 6 instituciones financieras no bancarias y 1 oficina de representación), lo que representa el 50% de las instituciones financieras autorizadas a operar en el país.
La supervisión bancaria tiene también la responsabilidad de la aprobación de la licencia específica para operar como institución financiera en nuestro territorio, para lo cual existe una comisión presidida por el Superintendente e integrada por los Directores, respectivamente, de Política Monetaria, Operaciones y Jurídico, quienes tienen a su cargo la decisión definitiva del otorgamiento de dichas autorizaciones.
En 1998 se creó el Comité de Política Monetaria con los siguientes objetivos:
Se autorizó la ampliación de la gama de servicios que ofrecen las instituciones bancarias entre los que sobresalen el uso de los certificados de depósito a plazo y cuentas a plazo fijo en moneda libremente convertible, cuyas tasas de interés toman como referencia las del mercado internacional.
Igualmente en ese año 1998 se creó el Comité de Crédito del Banco Central de Cuba que tiene, entre sus funciones principales, la aplicación de los lineamientos de política de crédito del país, así como recibir, analizar y tramitar las propuestas presentadas por los bancos comerciales, entre otras.
Las transformaciones experimentadas por la economía cubana en los últimos años, a las que no escapó el sector externo, objetivo central de la Balanza de Pagos, exigieron las debidas adecuaciones y puesta en práctica de los mecanismos indispensables para contar con la cobertura informativa a fin de lograr la consolidación de las operaciones internacionales, objetivo en que se viene trabajando desde 1995.
En los primeros meses de 1998 quedó concluida la primera versión de las Instrucciones Metodológicas para la Compilación de la Balanza de Pagos del país, la que sirve para el asesoramiento a los organismos, empresas y demás instituciones que, por sus transacciones económicas internacionales, constituyen fuentes del sistema informativo que se ha venido estructurando.
Los informes sobre la Balanza de Pagos bajo las nuevas condiciones en que se desenvuelve la economía cubana se emiten trimestralmente a partir de 1994, ganando paulatinamente en el grado de cobertura y confiabilidad de sus cifras.
Se ha continuado por parte del Banco Central de Cuba la emisión anual del Informe Económico sobre la evolución de la economía cubana –cuya publicación se había reanudado a partir de 1994-, que se remite a las instituciones oficiales y bancarias internacionales.
De otra parte, se viene trabajando en la implantación gradual de un Sistema de Pagos ágil, seguro y eficiente, acorde con las tecnologías y tendencias internacionales en la materia y las coyunturales características del desarrollo de la economía nacional.
En lo concerniente a la deuda externa en moneda libremente convertible, bajo la dirección del Banco Central de Cuba, se continúan los trabajos en la búsqueda de soluciones razonables y realistas, con el propósito de normalizar las relaciones financieras internacionales del país.
Se alcanzaron acuerdos de reprogramación de la deuda con empresas acreedoras japonesas y con la agencia oficial de seguro de crédito a la exportación de Italia. De igual forma se ha avanzado en las negociaciones para la reprogramación de la deuda oficial a corto plazo con otros países acreedores.
A finales de 1998 se sostuvieron conversaciones en París con el Secretariado del Grupo Ad hoc de Países Acreedores de Cuba, con el propósito de iniciar un diálogo que permitiera el acercamiento a un proceso de restructuración multilateral de la deuda oficial cubana con los países miembros del mencionado Grupo.
Meses antes de que se anunciara -mayo de 1998- los países que integrarían la Unión Monetaria Europea y del lanzamiento de la moneda única el 1 de enero de 1999, el Banco Central de Cuba, consciente de la importancia de este tema para el país, creó un grupo multidisciplinario denominado Grupo del EURO, integrado por especialistas propios y de los distintos bancos del sistema, que sirviera de equipo asesor y consultor de la Dirección del Banco y como centro de referencia, divulgación y capacitación para los restantes bancos e instituciones financieras y, en especial, a las empresas cubanas que mantienen vínculos comerciales y financieros en el mercado internacional.
La importancia de la moneda única EURO para Cuba puede apreciarse si se tienen en cuenta los estrechos nexos económicos establecidos con Europa, reflejados en el hecho de que en 1998 el intercambio de bienes con esa región superó el 47% del intercambio total de mercancías del país. Y en lo que respecta a los servicios, baste señalar que el 45% de los turistas que visitaron Cuba en 1998 procedieron de 9 países de la Unión Monetaria Europea.
A lo anterior habría que añadir la prohibición impuesta a Cuba por el Tesoro de los Estados Unidos de América de utilizar el dólar estadounidense en transacciones internacionales, como parte de su política de guerra económica a que está sometido el país.
En el mes de noviembre de 1998 se efectuó en La Habana, auspiciada por el Banco Central de Cuba, la Conferencia Internacional sobre el EURO, que contó con la presencia de representantes de 12 bancos centrales, incluyendo el Banco Central Europeo, y de 48 bancos comerciales e instituciones financieras procedentes de 21 países, de ellos 6 integrantes de la Unión Monetaria Europea, así como 4 organizaciones regionales latinoamericanas –Asociación Latinoamericana de Instituciones de Desarrollo (ALIDE), Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), Sistema Económico Latinoamericano (SELA), Corporación Andina de Fomento (CAF)--, además de numerosas entidades nacionales.
Otras instituciones que integran el Sistema Financiero cubano
Banco Nacional de Cuba (BNC), liberado de las funciones de banca central y de rector del sistema bancario, continuará existiendo con el carácter de banco comercial, autorizado a ejercer funciones inherentes a la banca universal, teniendo además la función de registro, control, servicio y atención de la deuda externa que el Estado y el propio Banco han contraído con acreedores extranjeros con la garantía del Estado, como hasta el presente.
Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) está autorizado a ejercer funciones de banca comercial o de múltiples servicios, constituyéndose el sector empresarial en su principal centro de atención y tiene como misión proporcionar a sus clientes la máxima seguridad y rentabilidad en la gestión de sus recursos financieros, mediante un eficiente servicio personalizado y contribuir, con una adecuada política de colocación de pasivos, a la satisfacción de las necesidades económicas y de desarrollo del país.
Banco Popular de Ahorro (BPA) asumió funciones de banca universal, extendiendo sus servicios al sector empresarial, ampliando así el número de sucursales que prestan servicios a ese sector. Continúa siendo el banco líder de los clientes naturales en moneda nacional y en moneda libremente convertible.
Banco Financiero Internacional, S.A. (BFI) en el presente año arriba al XV aniversario de su fundación. Desde su constitución hasta la fecha ha operado como un banco comercial, con sucursales en las capitales de provincias y principales polos turísticos del país, dirigido en lo fundamental a prestar servicios a las entidades jurídicas cubanas y extranjeras, asociaciones económicas, empresas mixtas y a personas naturales cubanas.Presta servicios de créditos a las empresas y mantiene relaciones de corresponsalía con una amplia red de bancos en el extranjero.
Banco Internacional de Comercio, S. A. brinda una amplia gama de servicios bancarios a entidades cubanas, extranjeras y mixtas. Realiza operaciones en moneda libremente convertible, fundamentalmente relacionadas con el comercio exterior, financiamientos y operaciones de compraventa de moneda.
Banco Metropolitano, S.A. tiene como objetivo fundamental prestar servicios especiales de banca privada y colateralmente operaciones lucrativas relacionadas con el negocio de banca en moneda libremente convertible y moneda nacional, así como operaciones comerciales a través del Banco Internacional de Comercio, S. A. Sus principales clientes lo forman el Cuerpo Diplomático acreditado en Cuba y firmas extranjeras; extranjeros residentes, permanentes o temporales, en el país y particulares cubanos.
Banco de Inversiones, S. A. orienta sus actividades a la prestación de servicios financieros especializados en materia de inversión, canalizando hacia ella el ahorro externo. Extiende sus servicios hacia el asesoramiento y preparación técnica de las empresas cubanas; promueve sus proyectos de inversión mediante la asesoría financiera corporativa y comercial, la cobertura de riesgos cambiarios y otras afines con sus atribuciones.
Financiera Nacional, S.A. (FINSA) realiza actividades financieras de carácter no bancario, fundamentalmente dirigidas a financiar la exportación e importación de productos, equipos y servicios utilizando, según el caso, modalidades tales como arrendamiento financiero, factoraje, descuento de efectos comerciales, entre otros. Asimismo brinda servicios de ingeniería financiera, consultoría en materia financiera y contable, estadística e informática.
Casas de Cambio, S. A. (CADECA) está facultada para ejecutar operaciones de cambio de pesos por moneda libremente convertible, canje de cheques bancarios, operaciones con tarjetas de crédito y servicios relacionados con su actividad en moneda extranjera, así como a fijar el tipo de cambio aplicable en las operaciones que realice, actuando de esta forma sobre bases estrictamente comerciales y de mercado.
Compañía Fiduciaria, S. A. tiene entre sus actividades aceptar y desempeñar encargos de confianza de toda clase, tales como de agente fiscal, albacea testamentario, administrador judicial y otros; desarrolla, además, actividades fiduciarias reconocidas en la práctica internacional.
RAFIN, S.A. ejerce actividades financieras de carácter no bancario, tales como intermediación financiera entre empresas y organismos cubanos o extranjeros, administrar fondos monetarios en moneda libremente convertible, financiar operaciones de importación y exportación, brindar servicios de ingeniería financiera, de consultoría en materia económica y financiera, realizar operaciones extraterritoriales en zonas francas y parques industriales y otras afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
FINALSE S.A., como institución financiera no bancaria, está autorizada a financiar operaciones de importación y exportación, brindar servicios de ingeniería financiera, de consultoría en materia económica y financiera, servicios contables y otros. Asimismo, prestar servicios de factoraje, financiar inversiones, realizar operaciones de leasing y otras afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
FIMEL S.A., como institución financiera no bancaria, financia operaciones de importación y exportación, brinda servicios de ingeniería financiera, de gestoría de negocios y de consultoría en materia económica y financiera. Asimismo, financia inversiones, realiza operaciones de leasing y otras afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
PANAFIN S. A. está autorizada, como institución financiera no bancaria, a financiar operaciones de importación de combustibles, alimentos y productos químicos; estructurar operaciones de prefinanciamiento de exportaciones; prestar servicios de factoraje y otras afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
FINAGRI S.A., como institución financiera no bancaria, dirige su actividad a financiar operaciones de importación y exportación así como para operaciones corrientes de empresas cubanas o mixtas, participar en operaciones de refinanciamiento de deuda entre entidades, brindar servicios de ingeniería financiera y de consultoría en materia político-económica y otras afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
Corporacion Financiera Habana S.A. desarrolla actividades financieras de carácter no bancario entre las que se encuentran: otorgar, gestionar, promover y participar en la concesión de créditos y préstamos a entidades que operan en territorio nacional, realizar operaciones de prefinanciación y financiación de actividades productivas y de comercio exterior, brindar servicios de ingeniería financiera y ofrecer otros servicios financieros y de gestión afines con las atribuciones que le fueron aprobadas.
FINCIMEX S.A. está autorizada, como institución financiera no bancaria, a administrar y gestionar tarjetas de crédito en la República de Cuba y a gestionar y administrar las remesas de ayuda familiar desde el extranjero hacia Cuba.
Se han otorgado licencias por parte del Banco Central de Cuba para establecer sus oficinas de representación en Cuba a los siguientes bancos extranjeros:
También se han otorgado licencias para establecer oficinas de representación a las siguientes instituciones financieras no bancarias:
En el transcurso de estos años se ha desarrollado un arduo trabajo organizativo, de preparación y recalificación del personal, de introducción de modernas técnicas de procesamiento automatizado de datos, así como de regulación y supervisión del sistema bancario y financiero, cuyas instituciones hoy ofrecen una amplia gama de servicios o productos con profesionalidad y eficiencia y se avanza hacia la constitución de un sistema bancario de nivel internacional con más posibilidad de promover y encauzar el crédito externo para el desarrollo de la economía nacional.
Cabe destacar que, dentro de esos servicios, las instituciones bancarias y financieras que integran el sistema nacional ofrecieron durante 1998 a empresas de diferentes sectores de la economía nacional, financiamiento por el equivalente a USD 1005,4 millones. Aun cuando cuantitativamente el monto del financiamiento bruto no representa una cifra relevante en su relación con el PIB, su incidencia ha resultado importante en la recuperación de la actividad de pequeñas y medianas empresas nacionales.
Actualmente el sistema bancario y financiero del país, bajo la rectoría del Banco Central de Cuba, está constituido, además, por 7 bancos comerciales que en su conjunto disponen de más de 500 sucursales y 246 cajas de ahorro en todo el territorio nacional; 10 instituciones financieras no bancarias, entre las que CADECA dispone de 88 casas de cambio que prestan servicios en todas las provincias del país; 11 oficinas de representación de bancos extranjeros y 3 oficinas de representación de instituciones financieras no bancarias extranjeras.
BILLETES EMITIDOS POR EL BANCO CENTRAL DE CUBA




La primera emisión de billetes a nombre del Banco Central de Cuba se realizó en 1997. Las piezas fueron producidas en Cuba y disponen de elementos de seguridad, como la marca de agua y leyendas microimpresas. Esta primera emisión está integrada por billetes de valores faciales de 5 y 10 pesos.




La segunda emisión de billetes a nombre del Banco Central de Cuba se realizó en 1998. Las piezas fueron producidas en Cuba y disponen de elementos de seguridad, que en está emisión incorpora el hilo de seguridad con leyenda microimpresa y marca de agua. La integran billetes de valores faciales de 20 y 50 pesos.