INFORME SOBRE LOS RESULTADOS ECONÓMICOS DEL 2002 Y EL PLAN ECONÓMICO Y SOCIAL PARA EL AÑO 2003 LEÍDO POR EL DIPUTADO JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ, MINISTRO DE ECONOMÍA Y PLANIFICACIÓN

 

Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros

Compañero Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular

Distinguidos Invitados

Compañeros Diputados:

Foto: JUVENAL BALÁNA pocos días ya de concluir el 2002 rendimos cuenta a esta Asamblea acerca de los resultados del intenso y abnegado trabajo realizado por nuestro pueblo para continuar avanzando en medio de las dificultades económicas y alcanzar una sociedad con el más alto desarrollo humano y social.

A pesar de una situación internacional adversa, la guerra económica de Estados Unidos y afectaciones provocadas por desastres naturales, no sólo hemos cumplido con los objetivos esenciales que nos propusimos alcanzar, sino que ha sido un año de estimulantes y significativos avances, que señalan nuevas pautas para nuestro desarrollo económico y social.

De acuerdo a las prioridades que le informamos a esta Asamblea el pasado año, durante el 2002 hemos continuado impulsando los programas sociales, asegurado más y mejor la alimentación normada de la población y consumos sociales priorizados; se ha avanzado para garantizar una mayor disponibilidad de medicamentos; se ha priorizado el consumo de electricidad de la población; y se logró la proeza de recuperar las consecuencias del huracán Michelle antes de un año.

Si alguna conclusión podemos sacar de lo acontecido en el 2002 es que este año ha servido para poner a prueba la capacidad de la economía cubana para recuperarse y continuar avanzando frente a las adversidades, lo que se ha logrado gracias al nivel de organización alcanzado por nuestro pueblo, a la convicción de que siempre es posible hacer más con menos, y a su cohesión en torno a la Revolución y a Fidel.

Este cuadro marca un agudo contraste con lo que ha venido sucediendo en América Latina, donde a pesar de las enormes riquezas de la región, las políticas económicas neoliberales se hacen cada vez más insostenibles y recesivas, incapaces de resolver los enormes problemas sociales acumulados.

En efecto, luego de estancarse en el 2001, según distintos cálculos que tienden a subestimar la realidad, la economía latinoamericana decrecerá entre un 0,5 y el 1,1%, situándose a niveles del PIB por habitante inferiores a 1997, lo cual ha hecho a la CEPAL hablar de la media década perdida, que ahora se suma a los retrocesos registrados en el decenio de los 80. Incluso el Banco Mundial reconoció recientemente que la situación actual era la peor de las últimas décadas.

A tan negativo desempeño económico se añade el deterioro de la situación externa con el drenaje de recursos financieros, repetido durante el 2002, a pesar de lo cual continúa elevándose la deuda externa que ya alcanza 800mil millones de dólares.

El reflejo social de esta situación se expresa claramente en los retrocesos que se registran. Crecen los desocupados elevando la tasa de desempleo por encima del 9%, en tanto que una de cada dos personas que logran ocupación lo hacen en el precario sector informal, partiendo de estadísticas poco confiables que muchas veces no permiten conocer este drama en toda su dimensión.

La falta de medios de subsistencia y la aguda desigualdad en la distribución de los ingresos han hecho que hoy los pobres continúen creciendo y alcancen 226 millones, lo que equivale al 44% de la población.

Pero tal vez ningún ejemplo de la crítica situación latinoamericana resulta más elocuente que el caso de Argentina, donde hemos contemplado cómo el fundamentalismo neolilberal destruyó un país, hasta llegar a situaciones extremas como las reflejadas en las imágenes de niños muriendo por hambre en uno de los países del mundo con mayor producción de alimentos.

Mientras que los efectos de este desastre social ponen de manifiesto el desprecio por la condición humana que impone el capitalismo, Cuba lleva adelante en medio de las dificultades, un conjunto de programas sociales priorizados, los cuales alcanzan ya importantes logros que reafirman los principios de equidad y justicia social de la Revolución, y crean la base para un desarrollo cualitativamente superior de nuestra sociedad.

Estos programas, de beneficio directo para la población, se han diseñado para obtener, en condiciones de mínima disponibilidad de recursos, el máximo efecto con el menor gasto posible.

Bajo la orientación de nuestro Comandante en Jefe, los nuevos programas representan también un cambio cualitativo en la formulación e implementación de las políticas sociales, pues en ellos se combinan enfoques estratégicos decisivos para nuestro desarrollo, con la aplicación de métodos y estilos de trabajo que han permitido concentrar esfuerzos y materializar resultados en los plazos más cortos posible.

Son muchas las acciones emprendidas y los avances alcanzados, entre los cuales debemos destacar un conjunto de aspectos estratégicos.

Los jóvenes son nuestra riqueza social más valiosa y la garantía del futuro de la Revolución. Todo lo que se haga por elevar su nivel educacional y su cultura integral, garantizar la continuidad en los estudios y brindar acceso a un trabajo decoroso, redundará con creces en una vida más plena y en beneficio de nuestra sociedad.

En esta dirección se ha continuado prestando una atención especial a los jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo a partir de los Cursos de Superación Integral, donde 119 575 jóvenes reciben una calificación y elevan su autoestima; programa que ha tenido un gran impacto en los propios jóvenes, la familia y la comunidad, dando origen al revolucionario concepto de crear el empleo de estudiar.

Junto a ello y partiendo de que en una sociedad como la nuestra toda persona debe tener un empleo útil, se ha continuado trabajando para la creación de nuevas fuentes de ocupación en esferas como la agricultura urbana y los servicios, lográndose una reducción de la tasa de desempleo del 4,1% en el 2001 a un 3,3% en el 2002.

La asistencia social personalizada ha sido definida por Fidel como "el gran escudo, apoyo, hermano y defensor de los más necesitados y humildes del país". En este empeño han continuado su tarea las Brigadas Estudiantiles de Trabajo Social, que han cumplido con entusiasmo y dedicación importantes misiones.

Ha proseguido la intensa labor de los trabajadores sociales, dirigida a lograr para los grupos sociales en mayor desventaja, que existan las condiciones y oportunidades para acceder a la equidad y justicia social de forma concreta, con un trato personalizado y dando especial atención a los niños y jóvenes con dificultades. Existen ya cuatro escuelas para trabajadores sociales, en las cuales se encuentran matriculados 7 151 jóvenes.

Hay que decir que en la esfera de la educación se ha impulsado una verdadera revolución que ya comienza a dar resultados a partir de acciones emprendidas en los últimos dos años, que incluyen la introducción masiva de la computación en todos los niveles de la enseñanza con más de 50 000 computadoras. Sólo en primaria fueron distribuidas 24 000 computadoras para este programa.

También de gran efecto multiplicador es la utilización de medios audiovisuales para elevar la calidad de la enseñanza con el concepto de disponer de un televisor por aula y un video por cada 100 estudiantes.

Dirigido a aspectos claves del proceso educativo está la reducción del número de alumnos por maestro a 20 en la primaria, propósito ya logrado en Ciudad de La Habana y objetivo apoyado a partir del Programa de Formación Emergente de Maestros y del Curso de Habilitación Pedagógica que han graduado 9 045 maestros en total, a lo que se añade la reparación general y la construcción de nuevas escuelas en la Capital y el comienzo de su reparación en el resto del país. Asimismo, el inicio de las transformaciones en la enseñanza de la secundaria básica pasa a constituir el proceso de mayor importancia en cuanto al perfeccionamiento de la educación en el país, eliminando la excesiva especialización en la docencia y brindando una atención integral al estudiante, para lo que se cuenta en estos momentos con varios programas para la formación de profesores integrales.

A las transformaciones estratégicas anteriores habría que añadir la universalización de la enseñanza universitaria, que ya se desarrolla en 169 municipios y que permitirá movilizar la extraordinaria fuerza profesional con que cuenta el país, en función de este objetivo.

Como bien se ha dicho, la cultura es el alma de la nación. Los programas dirigidos al desarrollo de una cultura general integral han realizado una contribución fundamental a la actual Batalla de Ideas, en la defensa de los principios y al desarrollo de nuestra identidad; creando un clima favorable para la creación artística y literaria, y un aumento en la producción y promoción de los bienes culturales.

En este año 2002 se creó el Canal Educativo que cubre ya las provincias habaneras, Santiago de Cuba, Pinar del Río y Camagüey con una programación de calidad y gran aceptación, por la población; se concluyen las inversiones en las Escuelas de Instructores de Arte que funcionan en cada provincia; se avanza en el programa de las nuevas Escuelas de Artes Plásticas, de las cuales se han previsto 7 hasta el presente; se reparan los teatros emblemáticos de cada provincia; se perfecciona la programación de Universidad para Todos que concluyó 8cursos en el 2002; se fortalece la labor de la Editorial Libertad por medio de la cual se han distribuido 6 789bibliotecas escolares; y se desarrolló con gran éxito la Feria del Libro en 19 sedes, lo cual se convirtió en un acontecimiento cultural con más de 2,2 millones de participantes.

Además, se han construido 1 519 salas rurales de televisión ubicadas en asentamientos sin servicio eléctrico, beneficiándose más de 300 mil personas.

En el ámbito de la salud, donde se aspira a brindar un servicio de excelencia a nuestro pueblo, además de los programas especiales impulsados ya tradicionalmente como el materno infantil, el de prevención de enfermedades transmisibles y no transmisibles, el del adulto mayor y otros, se han desarrollado nuevas iniciativas, como las dirigidas a detectar y atender niños con problemas nutricionales, los que reciben ayuda alimentaria gratuita, y se ha llevado a cabo en varias provincias la investigación sicosocial de las personas discapacitadas con vistas a su análisis y atención.

Parejamente se ha trabajado en el Programa de Formación Emergente de Enfermería para cubrir el déficit de Ciudad de La Habana, donde ya se graduaron 741 estudiantes en el 2002 y se preparan 2 776 más.

También se crean condiciones para emprender un amplio programa que permita materializar avances sustanciales en la atención de salud al pueblo, uno de cuyos objetivos principales es desarrollar el papel de los policlínicos como centros de atención primaria de la más alta calidad. Este programa ya ha sido iniciado en la Capital por medio de un plan de reparación y equipamiento de policlínicos y consultorios del médico de la familia, así como por un programa de formación emergente de técnicos de la salud.

Uno de los objetivos priorizados en el 2002 en esta esfera de la salud ha sido el programa con vistas a mejorar la disponibilidad de medicamentos.

Este programa ha requerido esfuerzos por más de dos años para asegurar una contratación más eficiente de materias primas y medicamentos, realizar importantes inversiones en los laboratorios; reparar 15 almacenes mayoristas y 2 053 farmacias comunitarias lo que deberá concluirse próximamente; adquirir más de 80 medios de transporte y asegurar la distribución, y crear el servicio de localización de medicamentos y mensajerías, entre las medidas más importantes.

Se trabaja bajo el concepto de que la farmacia es un centro asistencial que forma parte del sistema de salud del país, en el cual el pueblo debe recibir la mejor atención; transformación que comienza a tener un positivo impacto en la población.

Uno de los fenómenos que pusieron a prueba este año la capacidad de nuestro sistema de salud fue la epidemia del dengue en Ciudad de La Habana.

En pocas horas, y a partir de las orientaciones precisas del compañero Fidel, se desplegó una campaña contra el Aedes aegypti que con una masiva participación popular, trabajando sin descanso y con una rigurosa organización, permitió derrotar la epidemia en sólo 75 días.

La batalla contra el dengue puso de manifiesto la disposición del pueblo de sobreponerse a cualquier dificultad, así como la capacidad movilizativa y la efectividad del trabajo de nuestras organizaciones sociales, que como los pioneros, jugaron un papel destacado en la campaña y su posterior seguimiento.

Todavía bajo la impresión del notable desempeño de nuestros atletas en la Primera Olimpiada del Deporte Cubano, resulta necesario destacar el reordenamiento e impulso brindado a la enseñanza deportiva, a lo que se suma el desarrollo de la medicina deportiva, la creación de nuevos centros de entrenamiento, la labor de la Escuela Internacional de Educación Física y Deportes y el Programa de Atención a Atletas y ex Atletas, entre otros.

Como se aprecia en este extenso pero necesariamente incompleto recorrido por algunos de los principales programas sociales priorizados, han sido muchos los logros alcanzados, prácticamente en unos pocos meses.

Sólo con una estrategia como la aplicada por nuestro Comandante en Jefe, basada en las enormes potencialidades de nuestro pueblo, es que ha resultado posible hacer tanto con tan poco en esferas tan importantes para el bienestar de la población; en el desarrollo del capital humano del que cada vez dependerá más el futuro del país; y en la materialización práctica de los objetivos humanistas que le dan razón de ser y trascendencia al socialismo que hoy defendemos.

Una de nuestras prioridades esenciales se refiere a la alimentación básica. En Cuba, a través de la libreta de abastecimiento, el consumo social, diversas ofertas reguladas a bajos precios o de forma gratuita y mediante cuotas dirigidas a diferentes grupos sociales se contribuye a alcanzar este objetivo.

A diferencia del mundo neoliberal donde las necesidades humanas son ajenas a las leyes del mercado y sólo come quien puede pagar, en Cuba se lucha hoy por la mejor alimentación para el pueblo.

Actualmente se trabaja por elevar la producción de alimentos, en mejorar los hábitos alimentarios, especialmente de la población joven, mediante el consumo de productos de mayor contenido proteico y vegetales, todo como parte del concepto de una calidad de vida superior.

En la concreción de esta política ha desempeñado un importante papel el desarrollo de la agricultura urbana, concepción verdaderamente revolucionaria para enfrentar los problemas del período especial, y que hoy ofrece producciones que se estima lleguen este año a más de 3,1millones de toneladas, ofreciendo empleo a unos 320 mil trabajadores en todo el país.

Durante el año que concluye, junto a la producción nacional de alimentos se ha llevado a cabo una política de importaciones más efectiva, con notables beneficios para el país partiendo del concepto de sólo producir en Cuba aquello que resulte más económico.

Como resultado del trabajo realizado, la entrega de productos normados muestra mejoría con relación al 2001, especialmente en los per cápita de arroz, frijoles, pescado, huevos y aceite, con afectaciones en leche fresca. Al propio tiempo se eleva el consumo social en las instalaciones educacionales, deportivas y de salud.

En adición a esos esfuerzos de carácter general, se impulsan diversos objetivos relacionados con la nutrición, que incluyen entre los más significativos el reforzamiento alimentario a los niños de bajo peso; la entrega de un apoyo en alimentos a la población de las provincias más afectadas por los ciclones; el suplemento alimentario a las provincias orientales; la distribución de otras cuotas para niños y ancianos, mujeres embarazadas, lactantes y discapacitados de las provincias orientales, y la entrega de dietas para los enfermos de fibrosis quística.

Adicionalmente se aplican diversas medidas para mejorar la calidad de los alimentos y fortalecer sus propiedades nutritivas, incluyendo el enriquecimiento con vitaminas, hierro, calcio y otros minerales.

Como resultado de todos estos esfuerzos se estima que la población alcance un consumo de 2 916kilocalorías y 76,8gramos de proteína per cápita diarios en el 2002, montos similares a los existentes en el año 1989.

En medio de las complejas condiciones económicas presentes en el año 2002 fue necesario hacer frente a las repercusiones del huracán Michelle y, posteriormente a las afectaciones de dos ciclones que cruzaron la Isla por la misma zona de su extremo occidental con pocos días de diferencia.

Desde el primer momento nadie quedó desamparado y aun antes de que el ciclón abandonara el territorio nacional, bajo la orientación del Comandante en Jefe se comenzaron a adoptar medidas para apoyar a los territorios afectados.

Entre las decisiones inmediatamente aplicadas estuvo la de enviar una ayuda en alimentos a la población de estos territorios, que la recibió gratuitamente durante 7 meses.

En el caso del Michelle se cumplió el compromiso de restituir los daños en menos de un año, cubriéndose afectaciones en 179 814 viviendas, de ellas 18 243 destruidas totalmente; básicamente en las provincias de Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara. A ello se añaden miles de instalaciones económicas y sociales que también fueron reconstruidas.

Igualmente debe señalarse que durante el año se ha trabajado en las restauraciones pendientes de otras afectaciones climáticas anteriores al huracán Michelle, cuyas asignaciones materiales en lo fundamental ya se han entregado a los territorios.

Los resultados obtenidos requirieron de un esfuerzo gigantesco de todo el país, en especial de la industria de materiales de construcción y el cemento, así como por constructores, transportistas y trabajadores de otros sectores, que con gran dedicación brindaron su apoyo solidario a la población golpeada por el huracán.

A ello se unió el trabajo de la propia población afectada que, con el concurso de la comunidad y los centros de trabajo, contribuyó decisivamente a la culminación de las obras.

Desde el punto de vista organizativo se constituyó un grupo de trabajo nacional que bajo la dirección del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros permitió que se trabajara más y mejor, con mayor coordinación y eficiencia. Ello posibilitó sacar más provecho de los recursos existentes y superar dificultades subjetivas.

De esta batalla la Revolución salió fortalecida y, una vez más se demostró la fuerza de la cooperación y la solidaridad humana.

Como ya se ha dicho, entre septiembre y octubre de este año el occidente del país se vio sometido a la doble prueba de enfrentar el huracán Isidore primero y el Lili después; los cuales golpearon especialmente los territorios de Pinar del Río e Isla de la Juventud.

Estos fenómenos afectaron 92 291 viviendas, de las cuales fueron destruidas 17 481. Aunque los daños se concentraron en más de un 80% en Pinar del Río, hubo afectaciones significativas en la Isla de la Juventud; y otras provincias también reportaron daños de alguna consideración.

Se registraron además serios daños en las redes eléctricas y telefónicas, inutilizándose 2 767 postes eléctricos y 1 789telefónicos.

Igualmente se informó la pérdida en Pinar del Río de los semilleros de tabaco y 9 959 casas de tabaco afectadas; de ellas, 6 043 totalmente. En cítricos más de 28 500 toneladas se perdieron y se registraron también pérdidas en café, caña y cultivos varios.

El monto de las afectaciones, incluyendo ingresos dejados de percibir, se calcula en 713 millones de pesos.

Para hacer frente a los daños, de inmediato el país comenzó a entregar recursos y se alistaron las producciones de materiales de construcción, comenzándose a trabajar y avanzándose tanto como lo permiten los recursos materiales, hasta llegar a la restauración total. Adicionalmente se decidió la entrega de un reforzamiento alimentario a Pinar del Río y la Isla de la Juventud por un período de 6 meses.

Nuevamente en esta oportunidad, las medidas preventivas y la confianza del pueblo en la Revolución hicieron que pese a los enormes daños registrados no se dudara de que se recuperarían las pérdidas y que nada ni nadie sería olvidado.

La factura petrolera continuó representando una erogación superior a mil millones de dólares este año, la que se vio incrementada por precios superiores a los que se habían planificado.

El año que concluye resultó particularmente complejo debido a los altos precios y la interrupción de los suministros de Venezuela, lo cual obligó a realizar ajustes en el consumo y demandó un notable esfuerzo de ahorro y racionalidad en el uso de estos recursos, que se expresa en la reducción del consumo energético por unidad del PIB de un 4,3%. No obstante, se generaron algunas afectaciones, parte de las cuales incidieron en la población. Esta afectación ha sido especialmente crítica en el caso de los combustibles domésticos y con un fuerte impacto en la transportación de pasajeros.

En estas condiciones resultó muy importante el crecimiento de un 26% en la producción de crudo nacional, la que unida al gas hace que se alcancen 4,1 millones de toneladas de petróleo equivalente este año, cifra superior a los 3,4 MM alcanzados en el 2001.

De gran significación fue también la mo-dernización de la Termoeléctrica Antonio Guiteras para pasar a consumir crudo nacional, lo que colocó al país en la posibilidad de generar más del 90% de la electricidad con fuentes nacionales, proporción que ya alcanzó un 74% como promedio anual este año.

La complejidad de las reparaciones y modernizaciones emprendidas sometieron al sistema durante el 2002 a fuertes tensiones, lo cual ha significado un estimado de 118 días con cortes eléctricos en el año, cifra inevitable a partir de las dificultades que hubo que enfrentar y que encontraron en los trabajadores eléctricos una abnegada respuesta para evitar afectaciones mayores a la población. Esta situación tiende a mejorar en la medida en que se han ido superando las dificultades señaladas.

Esta modernización de las termoeléctricas ha requerido más de mil millones de pesos en inversiones en medio del período especial, pero gracias a ese estratégico y colosal esfuerzo realizado por el país, hoy nos encontramos preparados para enfrentar el suministro energético en mejores condiciones que nunca antes.

En el año que concluye se alcanzó una producción de 3 605mil toneladas de azúcar, cifra un 2% superior a la de la zafra precedente, pero que dejó ingresos por exportación significativamente inferiores producto de la caída de los precios.

La dura realidad de tener que enfrentar los precios ruinosos y declinantes que prevalecen en el mercado azucarero, llevaron a tomar una de las decisiones más trascendentes adoptadas en el transcurso del presente año: la reestructuración de la industria azucarera.

Esta decisión tiene como objetivos reducir significativamente los gastos en divisas para producir azúcar, concentrando la producción en los centrales y las tierras más eficientes, y utilizar los recursos así liberados para la obtención de otras producciones útiles para la economía, incluyendo derivados del azúcar.

La reestructuración considera el cierre definitivo de 70 ingenios, y el empleo de 71 en la producción de azúcar y de 14 para la fabricación de mieles. Igualmente se racionaliza la industria de apoyo del MINAZ, además de instalaciones y el parque de equipos.

Las tierras liberadas se dedicarán a la ganadería, a la producción de árboles maderables y frutales, viandas y otros cultivos, así como organopónicos y huertos intensivos. Estas nuevas tareas requerirán de un arduo esfuerzo organizativo para alcanzar los objetivos que el país se ha propuesto.

Teniendo en cuenta el alcance de las transformaciones, este proceso se ha emprendido contando en todo momento con los trabajadores azucareros, pues una premisa fundamental es que nadie resulte afectado y todos se comprometan con la tarea, desarrollándose 5 procesos de asambleas en un trabajo conjunto con todos los organismos y organizaciones políticas y de masas vinculadas a esta actividad, donde 942 452 participantes hicieron más de 90 mil planteamientos.

En este sentido se han tomado medidas que preservan el salario promedio de los trabajadores y se han elaborado planes de estudio que les permitirá dedicarse a su superación con todas las posibilidades. ¡Bien diferente es lo que ocurre a diario en los países capitalistas!. Sólo en el socialismo puede lograrse conjugar de esta forma decisiones económicas imprescindibles con objetivos de justicia social.

El níquel continuó desempeñando un significativo papel en la economía nacional, alcanzando una producción estimada de 75,6MT, cifra muy cercana a la del año 2001. Nuevamente esta producción se sitúa por encima de la capacidad de diseño de las plantas, en lo cual se destaca Moa Níquel, que rompe nuevamente su récord histórico de producción.

Adicionalmente, en el níquel se observó una discreta recuperación de los precios en el mercado mundial, que sin embargo no produjeron los ingresos correspondientes por la incidencia de los fuertes incrementos en los precios del combustible. Se logra, además, preservar los mercados conquistados, los que se han operado con mayor eficiencia.

En el año 2002 el turismo presenta un decrecimiento del 5% frente al fuerte impacto de la desaceleración de la economía mundial y los sucesos del 11 de septiembre, que provocaron una importante caída en el número de visitantes durante este año en todo el mundo, lo que también influyó negativamente en otros sectores de la economía. No obstante, en los últimos dos meses se muestra una evolución más favorable en nuestro país, que de continuar, debe llevar a mejores resultados en el 2003.

La situación afrontada ha obligado a la adopción de medidas para disminuir ordenadamente gastos no imprescindibles con resultados positivos. Igualmente se ha ajustado el plan de inversiones, priorizando aquellas que cuentan con créditos para su ejecución.

Sin embargo, la coyuntura temporalmente negativa no ha frenado el desarrollo del sector que al cierre del 2002 contará ya con unas 40 mil habitaciones. Además, se continuó trabajando en la infraestructura extrahotelera y una mejor política de comercialización, y se logró avanzar en el efecto multiplicador del turismo, con una participación de los productos nacionales en las compras del sistema turístico del 68%, manteniendo las exigencias de costo y calidad en los mismos.

Se demuestra que aun en condiciones adversas existen potencialidades y reservas por explotar, que debemos continuar desarrollando.

En este recuento no debemos omitir aquellos programas que comienzan a jugar un papel estratégico en el desarrollo perspectivo.

Uno de los motores impulsores de ese desarrollo en el presente lo constituye la biotecnología, donde se ha logrado establecer un formidable conjunto de complejos científico-productivos en una esfera tecnológica avanzada; los cuales gracias al socialismo no compiten entre sí y juntos cooperan para la realización de distintos proyectos, cuya primera prioridad es la solución de los problemas de salud de la población.

Este esfuerzo, que comenzó en los años 80 bajo la orientación del compañero Fidel, permite que hoy Cuba produzca decenas de productos biotecnológicos incluyendo vacunas para el tratamiento del cáncer, cuente con 200 registros sanitarios aprobados en 52 naciones, 500 patentes solicitadas en diferentes países y exporte productos por valor de varias decenas de millones de dólares cada año.

No es de extrañar el esfuerzo de nuestros enemigos —que tanto se duelen de nuestros éxitos— por empañar con acusaciones mentirosas y absurdas los logros en esta esfera, frente a las cuales Cuba defiende sus conquistas con la verdad y la dignidad que la caracterizan.

El presente año también ha sido significativo en otro campo que se presenta como decisivo para el desarrollo, que es el de las tecnologías de la información.

Han tenido lugar acontecimientos vitales como la introducción masiva de la computación en todos los niveles de enseñanza.

El completamiento ya alcanzado de la red de Joven Club de Computación, unido a la existencia de Politécnicos de Informática con más de 20 mil alumnos, cifra que duplica la matrícula anterior, la presencia de 11 Universidades y 14 Institutos Pedagógicos que imparten especialidades de la Informatización y la creación de un centro universitario especializado en Ciencias Informáticas, con una matrícula inicial de 2 007 estudiantes, han sido momentos decisivos para la creación de la fuerza laboral capaz de desarrollar aceleradamente las tecnologías de la información en Cuba.

Todo ello ha estado acompañado por el fuerte impulso brindado a las telecomunicaciones como soporte de este desarrollo que se refleja en una digitalización telefónica superior al 75%; la extensión del uso de la fibra óptica que en breve llegará hasta Santiago de Cuba; la expansión de redes nacionales y sectoriales de transmisión de datos y el incremento del acceso y uso de Internet.

Resultan ilimitadas las posibilidades que se abren en esta esfera donde ya se comienzan a desarrollar algunas experiencias iniciales que muestran las grandes potencialidades para la economía del país en un plazo no lejano.

En adición a estos programas estratégicos, en el año 2002 se muestran resultados positivos en otras actividades, aunque también están presentes algunas afectaciones producto de las dificultades anteriormente señaladas.

En la producción agrícola se afrontaron serias afectaciones climáticas —incluyendo las secuelas del huracán Michelle— y limitaciones con la disponibilidad de recursos como combustible, que provocaron reducciones en algunos productos. Entre las producciones más afectadas están los plátanos, que decrecen alrededor de un 27%, y los cítricos que disminuyen en torno al 50%.

No obstante, se incrementa la producción de hortalizas; y la producción de viandas, excluyendo el plátano, debe crecer sobre el 5%. Alcanzan niveles de producción similares al 2001 otras producciones como maíz y tabaco.

Por otro lado, este año se estabilizó el suministro de los piensos, lo que unido a una mayor organización y eficiencia en su uso permitió que las producciones del Ministerio de la Agricultura crecieran un 26,6% en carne de cerdo y un 15,8% en huevos, cuyo rendimiento por gallina aumenta a 275 al año, al tiempo que el costo estimado por unidad se reduce a 3,5 centavos en dólares.

Aunque estamos conscientes de que las producciones agropecuarias no cubren aún las necesidades, debe destacarse que éstas se han logrado en el 2002 en condiciones de un gradual incremento de la eficiencia en el uso de los recursos.

En su conjunto, el sector industrial no azucarero muestra un comportamiento similar al del año precedente, si bien hay incrementos en 10 de las 21 ramas que lo integran, especialmente la industria electrónica que crece un 10,8%, la industria forestal y de la madera un 16,6% y la química un 7,3%.

Igualmente muestran un desempeño positivo las comunicaciones y el comercio, que crecen un 10,1% y un 3,1% respectivamente, así como la esfera de los servicios que aumenta un 4,1%.

En el 2002 el proceso inversionista se redujo, concentrándose los esfuerzos en los sectores de mayor prioridad para el país, incluyendo la producción de petróleo y gas, la industria eléctrica, el turismo, los programas sociales priorizados y la vivienda.

A pesar de las limitaciones presentes se estima concluir unas 28 400 viviendas, de ellas unas 21 600 por el Estado y las cooperativas, que en más del 80% se dedicaron a cubrir afectaciones climáticas.

Durante el presente año se continuó dando una especial atención al mantenimiento del equilibrio financiero interno.

Con ese fin se adoptaron medidas que permitieron un crecimiento de casi un 10% en la circulación mercantil minorista total.

Contribuyeron a ese crecimiento las ventas en la alimentación pública, que se calcula aumentarán un 14%.

También se continuó la venta de televisores en moneda nacional beneficiando a trabajadores que no lo poseen.

Por otro lado, crecieron los ingresos de los trabajadores aumentando el salario medio a 262 pesos mensuales para un 4% de incremento y el ingreso medio se elevó a 353 pesos.

La tasa de cambio de pesos cubanos por pesos convertibles se mantuvo estable promediando 26 al cierre del 2002.

Los efectos acumulados de la liquidez en pesos cubanos permiten suponer que la misma concluya el año en 13 550 millones de pesos, lo que representa el 45,2% del Producto Interno Bruto, cifra algo superior al 42% alcanzado en el 2001.

No obstante, debe tomarse en cuenta el mayor crecimiento de los ahorros este año y que en la liquidez se incluyen alrededor de 1 500 millones depositados en los bancos a plazo fijo, que no presionan sobre la misma de igual forma que el efectivo.

En más de una ocasión el compañero Fidel se ha referido a las deficiencias del PIB para reflejar los resultados del desarrollo de un país. Este indicador, diseñado para una economía de mercado donde todo lo que interesa es la compra-venta de mercancías, no es capaz de reflejar ni los logros sociales de un país, ni la desigual distribución de la riqueza, ni el bienestar de la sociedad, ni el agotamiento de los recursos naturales que ocasiona una irracional sociedad de consumo.

Sin embargo, en la economía neoliberal que nos rodea se utiliza el PIB al margen de estas consideraciones y se trata de imponer como criterio de desarrollo, cuando bien sabemos que puede crecer el PIB degradándose social y económicamente un país, con crecimiento de la pobreza y los pobres.

Las críticas completamente justas realizadas por el compañero Fidel se hacen aún más evidentes en el caso de Cuba, pues esta metodología internacional, además de las deficiencias propias del PIB, subestima nuestros resultados con relación a otros países, debido a la mayor proporción de consumos gratuitos y subsidiados en Cuba; así como por su incapacidad para recoger adecuadamente los valores que crea una sociedad como la nuestra, colocándonos en una situación de notoria desigualdad.

El mejor ejemplo de estas limitaciones podemos observarlo en el propio 2002, pues como se aprecia del recuento anteriormente expuesto, este es un año pletórico de actividades que van desde la revolución del sistema educacional, el desarrollo multilateral de la cultura, las numerosas acciones emprendidas en la esfera social y los programas de salud; hasta la batalla por la recuperación de los daños de los ciclones, la lucha contra el dengue, el desarrollo del deporte y otras múltiples acciones de beneficio social que han sido someramente enumeradas.

No obstante, al considerar los resultados de la economía en términos del PIB tenemos que hablar de un crecimiento del 1,1%, que si bien compara favorablemente con la caída registrada en América Latina, no refleja los resultados superiores que socialmente hemos alcanzado.

Con las limitaciones anteriormente expuestas, se calcula un crecimiento del PIB del 1,5% para el próximo año.

Para paliar algunas de las deficiencias señaladas debemos informar que se ha trabajado, por un lado, para lograr una más justa comparación internacional, y por otro, en una propuesta para medir los servicios en el PIB que nos ofrezca una visión menos limitada de nuestra realidad.

A partir de una determinada canasta de productos es posible comparar el poder de compra de las monedas de diferentes países. Estudios realizados sobre esta base internacionalmente denominada "paridad de poder adquisitivo" permiten determinar de forma indirecta el PIB de nuestro país en dólares.

Medido por esta vía, según cálculos preliminares nuestro PIB alcanza un monto de 57,7 mil millones de dólares, para un per cápita de unos 5 200 dólares, cifras muy superiores a su expresión en pesos donde el PIB es 27,6 mil millones y el per cápita 2 445 pesos y que reflejan mucho más objetivamente el verdadero poder de compra de nuestra moneda cuando se le compara internacionalmente.

Adicionalmente, con el objetivo de paliar las insuficiencias en la medición interna de los servicios sociales, se ha elaborado una propuesta consistente en valorar estos servicios por su resultado final y no por el gasto, aplicando tarifas que permitan reflejar el hecho de que los valores producidos son superiores a lo gastado. Las bases de esta propuesta se elaborarán durante el año 2003.

En cualquier caso estos resultados serán siempre insuficientes, pues la esencia misma de nuestro sistema no permite reducir a una evaluación económica los enormes valores sociales que se crean en una sociedad que defiende el desarrollo humano por encima de cualquier riqueza material.

Compañeros y compañeras:

Las condiciones del 2003 apuntan a la continuidad y al empeoramiento de la situación económica internacional.

La aplicación de la política neoliberal como paradigma del capitalismo contemporáneo ha llevado a los países desarrollados a la incertidumbre sobre su posible recuperación y ha confirmado la profundización de la crisis para los países más pobres, todo ello en medio de una política cada vez más agresiva desatada por el gobierno de Estados Unidos para imponer por la fuerza de las armas sus intereses en todo el mundo y cuyas consecuencias son hoy impredecibles.

A pesar del colosal esfuerzo realizado, a Cuba le resulta imposible sustraerse de los negativos efectos de la crisis, cuyas consecuencias venimos padeciendo ya por varios años.

Particularmente significativo podría ser el impacto de precios aún mayores en los combustibles, impulsado ya hoy por la perspectiva de una agresión a Iraq.

El enfrentamiento de una factura petrolera acrecentada constituye actualmente un desafío para nuestra economía, que demanda la adopción de medidas extraordinarias que permitan obtener los recursos necesarios para ello.

A partir de la situación previsible en el 2003, resulta indispensable no solamente elevar la eficiencia económica y reducir gastos o incrementar ingresos, sino que será preciso concentrar los recursos en lo verdaderamente esencial y posponer lo prescindible.

En ese orden se han adoptado medidas que prevén incluir inversiones en el plan sólo cuando cuenten con los recursos a crédito para su ejecución, o excepcionalmente se financien con fuentes propias por decisión del país.

De igual forma se han reducido gastos en el consumo de combustible diesel, así como aquéllos asociados a otras actividades que no se vinculan directamente a los resultados de la producción y los servicios tales como gastos de publicidad, comunicaciones, dietas, y gastos administrativos de diversa índole. En el caso del reforzamiento alimentario y los módulos de ropa y calzado para los trabajadores, se plantea lograr las asignaciones directas que resulten indispensables, asegurando un mínimo de gastos.

No obstante, las medidas adoptadas no serán suficientes si no las acompañan cambios en los métodos y estilos de trabajo que permitan actuar por encima de las visiones estrechas que muchas veces impiden hacer lo que más conviene al país en su conjunto.

Las enseñanzas del compañero Fidel en las tareas asociadas a la Batalla de Ideas han revelado las potencialidades que existen cuando se dirigen adecuadamente las fuerzas materiales y humanas con que contamos, en pos de alcanzar un objetivo.

La incorporación de estas ideas al diario quehacer constituye una obligación para todos los revolucionarios como un factor esencial para asegurar la cohesión de nuestro trabajo.

La principal experiencia que podemos sacar de este año que concluye es que aún en una coyuntura adversa son muchas las iniciativas que pueden desplegarse para aumentar el ahorro y la eficiencia; seguir avanzando en nuestros programas económicos fundamentales; sentar las bases del desarrollo a largo plazo; y continuar luchando por elevar sustancialmente nuestros logros en la esfera social y en el perfeccionamiento de nuestra sociedad.

El avance en el 2003 no puede ser menor que el logrado en este año, y que como se ha podido apreciar, no ha sido poco en cuanto a lo realizado en beneficio de nuestro pueblo y en favor del desarrollo económico.

Tomando en cuenta lo anterior, el Plan 2003 deberá estructurarse para dar respuesta adecuada a nuestras prioridades en el contexto de las complejas circunstancias en que debe ejecutarse.

En tal sentido, objetivos esenciales a alcanzar en el 2003 serán garantizar la alimentación normada de la población y el consumo social priorizado, elevando su calidad; cubrir las necesidades mínimas de combustible que demanda el país; asegurar los medicamentos y mejorar los servicios sociales, en particular educación y salud y garantizar el apoyo a los programas sociales que se desarrollan en el contexto de la Batalla de Ideas.

Para alcanzar estos objetivos es preciso considerar los siguientes elementos fundamentales en el plan.

El programa inversionista del 2003 se concentrará en proyectos energéticos de rápida recuperación, que permitan continuar ampliando la utilización del crudo nacional para generar electricidad, la perforación de nuevos pozos de petróleo, la construcción de oleoductos y el desarrollo del programa de gasificación.

Otro sector de alta prioridad en las inversiones seguirá siendo el turismo, que concluirá unas 2 000 habitaciones en el 2003.

En el níquel se trabaja en proyectos de modernización y rehabilitación de las plantas, con vistas a mejorar su capacidad productiva.

En la agricultura reviste especial importancia la electrificación del riego, por sus implicaciones para el ahorro de combustible diesel.

También se financiarán inversiones para asegurar los programas sociales que se vienen desarrollando al calor de la Batalla de Ideas, un nivel mínimo de viviendas que cubrirán afectaciones climáticas y otras en proceso de terminación, un volumen de inversiones asociado a las necesidades de la defensa, así como inversiones destinadas a mejorar los servicios de la salud.

Durante el próximo año crecerán un 16,8% las producciones de petróleo y gas, lo que debe superar los 4,7 millones de toneladas, elevándose la generación de electricidad a no menos de un 92% a partir de fuentes nacionales, cifra que se elevará a prácticamente el 100% al pasar a consumir crudo nacional la termoeléctrica de Cienfuegos.

La producción de níquel aumentará un 4,4% alcanzando las 78 900 toneladas con niveles de precios que se pronostican más elevados.

Durante el 2003 se continuará desarrollando el proceso de reestructuración azucarera, y la producción a alcanzar se ajustará a los niveles que ofrezcan los mayores márgenes de ganancia de acuerdo al comportamiento de los precios del mercado. Adicionalmente, comenzarán a incrementarse otras producciones de derivados, así como de productos agropecuarios que se cosecharán en las áreas cañeras que se liberan, contribuyendo al balance de alimentos del país.

La producción agropecuaria no cañera se espera que crezca más de un 3% con una recuperación de plátanos y cítricos e incrementos en la mayor parte de las producciones básicas, especialmente en viandas y hortalizas.

Por su parte, la industria no azucarera debe crecer un 4,6% con incrementos de un 20% en la producción de medicamentos, entre las más significativas.

La cifra de turistas se estima que crezca el próximo año, aunque de acuerdo a lo ya explicado, ese crecimiento dependerá de factores internacionales, además del máximo esfuerzo que debemos realizar por alcanzar los niveles previstos.

El sector de informática y comunicaciones continuará desarrollándose.

Igualmente se incrementará la circulación mercantil minorista con ventas a la población, que se prevé aumenten más de un 5%.

Por otro lado, se mantendrán los programas para la generación de nuevos empleos y la tasa de desempleo debe descender. El salario medio de los trabajadores también crecerá.

Trabajando bajo estas condiciones, el país no sólo puede enfrentar con éxito las dificultades del 2003, sino que tiene todas las condiciones para seguir avanzando.

Las lecciones del 2002 nos muestran que hemos podido hacer más con menos. Debemos generalizar las experiencias adquiridas en este año en la dirección y ejecución de los programas sociales, la recuperación del ciclón y otras tareas, para lo cual será necesario cambiar a fondo nuestros métodos de trabajo: aplicar una planificación más precisa; establecer una definición clara de los objetivos en el tiempo y lograr un mayor nivel de organización y cohesión en el trabajo; todo ello junto con el más estricto control de los recursos y la voluntad de cumplir los compromisos adquiridos.

Hoy es esencial que cada empresa sepa cómo desempeñarse ante coyunturas difíciles y tenga sus planes de contingencia preparados para trabajar con menos combustible, con menores gastos materiales y financieros, elevando el control interno que impida el delito y la corrupción y cumplir los compromisos pactados. En este sentido, importantes medidas se vienen adoptando para el control de los recursos, la aplicación rigurosa de las normas de contabilidad y auditoría y el trabajo de las empresas de seguridad y protección.

En esta tarea marcharán a la vanguardia las aproximadamente 400 empresas que ya aplican el perfeccionamiento empresarial y que resultan decisivas para que se consolide la eficiencia de nuestro sistema económico socialista.

Compañeras y compañeros:

Aunque muchos han sido los acontecimientos importantes en este año, ninguno tan trascendente como la decisión de nuestro pueblo de proclamar la irrevocabilidad del socialismo en nuestra Patria.

Esta decisión, fruto de la historia y de nuestras luchas, que aúna los principios de soberanía y de justicia social, encuentra día a día nuevas razones para renovar nuestro compromiso.

¿Cómo, si no es bajo el socialismo, aún en condiciones de dificultades económicas se continúan impulsando los servicios educacionales y de salud para la población, de forma gratuita y universal?

¿Cómo, si no es bajo el socialismo, todo un país puede transformarse en una gigantesca escuela y la cultura convertirse en una fiesta del espíritu?

¿Cómo, si no es bajo el socialismo, puede garantizarse que ni un solo ciudadano quede desamparado, y que los más humildes encuentren inclusive una atención personalizada?

¿Cómo, si no es bajo el socialismo, la población amenazada por desastres naturales es protegida con antelación, atendida de forma inmediata, y restituida de los daños en el plazo más breve posible?

¿Cómo, si no es bajo el socialismo, puede reestructurarse la industria azucarera sin que resulte afectado un solo trabajador?

En fin, ¿cómo si no es bajo el socialismo, pueden aplicarse los recursos del país al desarrollo de tecnologías de avanzada como la biotecnología y la informática, en un país como Cuba?

Compañeros Diputados:

Un día como hoy no debemos olvidar a los que por proteger nuestros sueños pusieron en juego sus vidas, sus proyectos personales y el disfrute de los afectos familiares; los que en este mismo momento están sometidos a un duro encierro que ignora los principios más elementales de justicia. A ellos dedicamos nuestros esfuerzos y nuestros logros.

Lleguen a Gerardo, Antonio, René, Ramón y Fernando en esta significativa ocasión, nuestras voces unidas de aliento y solidaridad.

Diciembre 21 del 2002