Informe sobre los resultados económicos del 2005 y el Plan Económico Social para el 2006 presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular por José Luis Rodríguez, Ministro de Economía y Planificación
Comandante Fidel Castro Ruz,
Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros.
Compañero Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la ANPP.
Distinguidos invitados.
Compañeras y compañeros diputados.
Al concluir el pasado año, se informó a la Asamblea y a todo nuestro pueblo, acerca de las favorables perspectivas que se presentaban para el 2005.
Y en efecto, el año que está próximo a concluir ha sido sin dudas uno de los más fructíferos de la Revolución, pues ha marcado el inicio de importantes transformaciones en nuestra economía y muestra resultados verdaderamente impresionantes.
Pudiera decirse que se han comenzado a dar soluciones reales y a crear condiciones para garantizar la superación de dificultades que impedían consolidar lo ya hecho y seguir avanzando.
En apretada síntesis quisiéramos expresar que junto a la atención priorizada de la defensa del país, se ha iniciado una verdadera revolución en la forma de producir electricidad y en las modalidades para su ahorro y uso más eficiente, unidas a una elevación en la calidad de los medios que se emplean para ello; se comienza un trabajo de reorganización y renovación del parque de transporte, vinculado a la reducción en el uso de portadores energéticos de alto costo; se aprueba un programa de construcción de viviendas llamado a resolver gradualmente una de las necesidades más sentidas de nuestro pueblo; y se pone en marcha un plan de inversiones de largo alcance, para dar una respuesta definitiva a los problemas de la sequía y el uso racional de agua en todo el país.
Junto a lo anterior se adoptan otras medidas de inmediato beneficio para nuestro pueblo. Se eleva el salario mínimo más del doble, se incrementa la pensión mínima de los jubilados casi tres veces y se aumentan las prestaciones de la asistencia social sustancialmente; crece la entrega normada a la población de arroz, frijoles y huevos, equiparando las normas de consumo en todo el país, al tiempo que se introduce la venta de nuevos productos como el chocolate, de alto valor nutritivo y el café puro. Además, se mejora en este último trimestre la calidad y aumenta la distribución del jabón y la crema dental.
Dando continuidad a las obras de la Batalla de Ideas, se avanza en la creación de nuevas capacidades de alta calidad en la esfera de la salud y aun en medio de deficiencias por superar, se trabaja intensamente por lograr un servicio de excelencia; se avanza en la revolución educacional en curso, al tiempo que se restauran y construyen nuevas instalaciones y se eleva sustancialmente la matrícula de la enseñanza universitaria.
Todo ello en medio de un año record en huracanes y con la presencia aun de la sequía, que ha afectado las producciones agrícolas de manera importante en la zona oriental del país, así como de afectaciones eléctricas aún presentes y de un bloqueo endurecido.
El resultado de este gran esfuerzo se materializa en un crecimiento del Producto Interno Bruto del 11.8por ciento, que incluye el valor agregado de los servicios sociales brindados en nuestro país, pero que también ha beneficiado a muchos otros pueblos del mundo, cifra que puede considerarse la más alta en la historia revolucionaria.
En este sentido, no puede pasarse por alto el acelerado desarrollo de los servicios de alto valor agregado, lo que expresa el grado de madurez ya logrado por el capital humano creado por la Revolución.
Lo que se ha informado por nuestro país, va obteniendo también reconocimiento internacional.
Al respecto en el "Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2005" que ha publicado la CEPAL hace sólo unos días, se expresa: "La aceleración del crecimiento económico en el 2005 respondió, como se ha señalado, a la especialización en servicios de alta complejidad, en los cuales Cuba ha logrado una calidad reconocida internacionalmente, el dinamismo de los servicios turísticos y la construcción. También han tenido efectos positivos en la actividad económica las acciones solidarias que el gobierno cubano ha realizado en Guatemala y Paquistán".
Ha sido un año de logros indiscutibles, pero ello no hubiera sido posible sin que se pusieran en práctica por nuestro Comandante en Jefe decisivas transformaciones en los conceptos que deben regir la dirección de una economía verdaderamente socialista.
Es un momento de singular madurez en nuestra historia, en la que el compañero Fidel ha examinado con una visión crítica y renovadora, los errores, las insuficiencias y el desconocimiento en el manejo adecuado de las cuestiones económicas, donde todavía no se alcanza a comprender la necesidad vital del ahorro como fuente fundamental de los recursos que demandamos y cuánto más tenemos que hacer, movilizando a nuestro pueblo, para enfrentar fenómenos como el robo y la corrupción, que pueden poner en peligro la propia Revolución.
Se inicia una etapa decisiva para asegurar la continuidad de la obra revolucionaria, por lo que el examen de los resultados de este año y la proyección del siguiente, deben estar sometidos al análisis y la reflexión constante, buscando siempre cómo hacer lo mejor y lo más eficiente, partiendo de lo que resulte prioritario para el país.
Las condiciones creadas han permitido efectivamente, dar una atención priorizada a sectores clave para nuestro desarrollo, y al mismo tiempo, iniciar la solución de demandas de alta prioridad para la población.
Un programa que representa un cambio profundo y de una significación estratégica para el país, es el que abarca la esfera electroenergética.
Como se expresó por el Comandante en Jefe el pasado 26 de Julio, se trata de una profunda revolución en la producción y uso de la energía eléctrica que se ha llevado a cabo sin perder un minuto.
En lo que se refiere a la producción de crudo y gas, que baja un 3.7 por ciento en el 2005, aun cuando se crece en la extracción de gas, se desciende en el crudo debido a no confirmarse en la magnitud esperada la producción prevista, así como, retrasos en la perforación y afectaciones como consecuencia de los huracanes.
Ante esta situación se ha elaborado un programa, con más equipos de perforación para intensificar al máximo posible la extracción de crudo y gas, tanto por las compañías extranjeras asociadas como por Cupet.
Para el 2006 se prevé un crecimiento de la producción entre petróleo y gas; al tiempo que debe reducirse la generación eléctrica como consecuencia de las medidas de ahorro previstas, como ya se explicó anteriormente.
En la búsqueda de la solución a un problema que ha venido afectando durante años a la economía, se ha conformado un programa de rehabilitación de la capacidad de transporte del país, que se combina también con el ahorro de los portadores energéticos.
Durante el 2005 se priorizó el transporte de carga y en primer término el ferrocarril, que sin dudas es el medio más económico para el mayor volumen de productos a transportar, que se concentra en alimentos, combustible y materiales de construcción.
De tal forma, se detuvo el decrecimiento en la transportación ferroviaria, reparándose 57 locomotoras, 1733 vagones de carga y se programan 120 cisternas de combustible, previéndose para el próximo año culminar el plan de reparaciones, recibir 12 locomotoras nuevas, ferrosilos de cemento, así como planchas portacontenedores, iniciándose también la reparación de las vías.
A ello se sumará la integración del ferrocarril del MINAZ en una sola organización, con una inyección de equipos, que una vez reparados, reforzarán la actividad.
Este año las cargas transportadas crecieron un 13.3 por ciento y en el 2006 se llegará a casi el 40 por ciento de incremento.
Por su parte, en el transporte automotor está previsto el reordenamiento y reestructuración de esta actividad. A fin de lograr el mayor nivel posible de eficiencia en el consumo energético.
Con relación al transporte de carga, debe señalarse que en los últimos meses ha estado ejecutándose una operación emergente para evacuar el creciente nivel de mercancías almacenadas en los puertos, dirigida por el MINFAR y ejecutada mediante la acción coordinada de un grupo importante de organismos, la que debe alcanzar alrededor de 1.9 millones de toneladas transportadas al concluir el año. Esto es un ejemplo que pone de manifiesto cómo los factores organizativos, el control y la disciplina son elementos decisivos para incrementar la eficiencia del transporte de carga, con una inyección mínima de recursos.
La actividad portuaria también ha mejorado en el 2005, recibiendo más de 130 equipos, así como medios de almacenaje. Igualmente se trabaja en la reparación de remolcadores, patanas y embarcaciones de cabotaje, la que debe intensificarse en el 2006.
Por su parte, la transportación interprovincial de pasajeros ha sido respaldada con la adquisición de 1 000 ómnibus nuevos de los cuales ya hay 200 trabajando desde hace meses en importantes tareas de la Revolución. Este año viajarán 8.5 millones de personas, un 49por ciento más que en el 2004 y el próximo año este número se incrementará 1.2 veces más, lo cual permitirá brindar un servicio que había sufrido un fuerte deterioro en el período especial.
En general, el sector de transporte crecerá un 7.7por ciento el presente año y un 15.5por ciento en el 2006, lo cual confirma la prioridad que el país ha otorgado a esta importante actividad.
En este punto no podemos pasar por alto la extraordinaria labor que vienen desarrollando nuestros jóvenes trabajadores sociales desde el pasado mes de octubre en el control de la distribución y venta de combustible en el país, la cual no sólo muestra significativos resultados económicos, sino que pone de manifiesto la fuerza de la Revolución para enfrentar el robo y la corrupción de estos sensibles recursos.
Los resultados políticos y sociales de la labor de control, nos enseña una vez más, cómo bajo la certera orientación del compañero Fidel, sí se pueden enfrentar los problemas y encontrar soluciones revolucionarias acudiendo a las jóvenes generaciones que demuestran en la práctica la validez de las ideas revolucionarias, la ética y el decoro en nuestra sociedad socialista.
Una decisión adoptada el presente año y de enorme significación, fue la aprobación del Programa de la Vivienda.
El mismo, de acuerdo con lo aprobado el 1ro. de septiembre por la Asamblea Nacional, incluye nuevos conceptos en torno a la política de construcción y distribución de viviendas en Cuba, más acordes con nuestra realidad económica y social.
El Programa cuenta con recursos y un plan de inversiones, que ya se ejecuta en apoyo del mismo.
La meta prevista plantea concluir 150 mil viviendas entre septiembre del 2005 y el 2006.
Hasta agosto se habían finalizado 9 261 viviendas y se estima terminar el año con 39 261, cifra 2,5 veces superior a las concluidas el año precedente y que muestra el camino a seguir.
También el programa contempla realizar 280 mil acciones de conservación y rehabilitación. En total, en el presente año estas crecen un 64 por ciento y se prevé un aumento superior al 10 por ciento en el 2006.
Como se expresó el pasado 1ro. de septiembre, este programa requerirá un esfuerzo muy intenso por parte de todos, para asegurar un ritmo de construcción de no menos de 100 mil viviendas por año a partir del 2006.
Una preocupación constante de la Dirección del país ha sido mejorar la cantidad y calidad de la alimentación de nuestro pueblo.
Ya desde el pasado año se emprendieron acciones dirigidas a priorizar un grupo de productos, las que se ampliaron significativamente en el 2005, abarcando tanto producciones agropecuarias como industriales.
De tal modo, el programa de producción de huevos del MINAGRI alcanzará cifra un 23.5 por ciento superior al año pasado, lo que ha permitido incrementar la cuota en la mayoría de municipios del país, que antes recibían menos. La producción en el 2006 crecerá un 18.4por ciento. Todas las entregas adicionales se venden a un precio que se ajusta más a su costo, aun cuando se sigue subsidiando.
El programa porcino del MINAGRI elevará la producción, creciendo un 24 por ciento, previéndose un incremento del 64por ciento en el 2006.
También se trabajará en el 2006 con la tecnología de cultivos protegidos que debe alcanzar 40 ha en el MINAGRI y 50 de cultivos semiprotegidos en el MINAZ, además de un programa de hortalizas y condimentos frescos que considera utilizar 2 113 ha en este último organismo.
En la producción cafetalera, se contemplan importantes inversiones en el procesamiento industrial del grano y en el 2005 se comenzó a distribuir café puro a un precio acorde con su calidad y costo.
Igualmente se incrementa la capacidad de producción de cacao para producir chocolate, cacao en polvo y manteca de cacao de alta calidad.
También se garantiza la entrega de chocolate con leche que cubre ya todo el país.
Se desarrolla la producción de fideos y pastas. Las primeras en la industria local y el MINAZ y las segundas en fábricas del MINAL. Se alcanza un nivel de producción en pastas de 45 mil toneladas en el 2006 y una capacidad total que posibilita llegar a 70 mil toneladas en pastas y 30 mil en fideos.
Otras producciones se incrementan como el yogur de soya que logrará una capacidad de producción de 1.5 millones de litros diarios; las conservas de tomate y el envasado de aceite refinado.
Igualmente, como se explicó el pasado 26 de Julio, se constituyen en estos momentos silos para almacenar productos, por unas 500 mil toneladas, lo que garantizará su conservación.
Estas producciones y programas recibirán el próximo año los recursos necesarios para asegurar su desarrollo.
Adicionalmente a lo anterior, debe añadirse que se aumentó la entrega de frijoles y arroz por la vía normada, eliminando diferencias que existían en la distribución según los lugares de residencia.
Los precios de las entregas adicionales también se han fijado a un nivel más acorde con su costo, pero aún con subsidio.
Por otra parte, la sequía y los huracanes afectaron sensiblemente la producción agrícola no cañera con las caídas más significativas en el plátano, las viandas, las hortalizas, los frijoles y la leche fresca.
En el 2006 se prevé que la agricultura no cañera crezca un 8.1 por ciento.
Sin embargo, estas reducciones no afectaron la alimentación del pueblo que incluso mejoró, ya que las importaciones de alimentos se incrementaron un 43.2 por ciento, supliendo estas carencias e incrementando las necesarias reservas.
De tal forma, se estima preliminarmente que el consumo de nutrientes alcance 3 356 kilocalorías y 88.0 gramos de proteína diarias, para un crecimiento del 1.5 por ciento y 2.9 por ciento respectivamente en relación con el 2004. En este sentido resulta importante destacar que la población accede a este nivel de alimentación en una cifra mayoritaria a través del consumo normado, el consumo social y los autoconsumos, a precios asequibles o gratuitamente, lo cual confirma la política de la Revolución de asignar los recursos que resulten necesarios para satisfacer esta necesidad vital de nuestro pueblo.
El país debió enfrentar la más aguda sequía en los últimos 100 años entre el 2003 y el 2005.
En el momento más crítico el volumen de agua embalsada descendió al 26.7por ciento de la capacidad total; el 42por ciento de la cuencas subterráneas presentaba un estado desfavorable; y se llegó a suministrar agua con pipas a más de 2.6 millones de habitantes.
Para enfrentar este fenómeno se han planificado inversiones que superan los 217 millones de pesos, incluyendo una parte importante en divisas las que ya comienzan a ejecutarse en este año.
Las pérdidas han sido importantes. Sólo en el 2005 se reportó la caída en la producción de 15 millones de quintales de viandas y otros cultivos; se dejaron de producir 77 millones de litros de leche y se perdieron 57 mil toneladas de granos, entre los renglones más significativos.
En total el impacto económico hasta el cierre del 2005 se estima en 1350 millones de dólares.
En estos momentos el agua embalsada alcanza el 77 por ciento de la capacidad y el 98 por ciento de la cuencas subterráneas han vuelto a la normalidad. No obstante, con vistas a dar una solución permanente a este fenómeno que nos afectará periódicamente producto del cambio climático y el deterioro del medio ambiente, se decidió elaborar un programa gubernamental que incluye acciones de carácter estratégico durante varios años.
Los programas asociados a la Batalla de Ideas, iniciadores de la Revolución experimentada en los servicios sociales y ejemplo de equidad y solidaridad en nuestra sociedad socialista, se consolidan y avanzan en el 2005.
Las inversiones en la esfera de la salud han recibido una especial atención en el año que concluye. Se terminó la reparación capital de 129 policlínicos y 39 se están concluyendo con todos los nuevos servicios incorporados y continúan en proceso 176 más en el 2006.
El programa de servicios de fisioterapia quedó prácticamente concluido con la culminación de 452 instalaciones.
Las salas de terapia intensiva en los municipios seleccionados alcanzan 121, donde se brinda una atención de alta calidad, decisiva para salvar miles de vidas.
El programa de remodelación y ampliación de hospitales de excelencia alcanza ya 52 unidades en todo el país y se trabaja en la terminación de 6 en la Capital, programa que se desarrolla con equipos de la más alta tecnología. También se avanza en la construcción de 19 alojamientos asociados a instalaciones hospitalarias, de los cuales se espera concluir 5 este año y el resto en el 2006.
Se dispone de 206 ópticas, mejorando significativamente el servicio a la población, y se ha decidido equipar con equipos de alta tecnología 24 Centros Oftalmológicos. Con la entrega de nuevas ambulancias para el Sistema Integral de Urgencias Médicas (SIUM) crecen de forma notable las posibilidades de atención a pacientes graves y se incrementa en 400 el parque de ambulancias de todo tipo con relación al año anterior.
Por otra parte, la producción de medicamentos de la industria farmacéutica crece más de un 26 por ciento en el 2005 y deberá incrementarse más del 18 por ciento el año próximo. Los medicamentos en falta en farmacias se reducen a 10.
Con el objetivo de desarrollar esta industria, se han previsto inversiones que ya se vienen ejecutando desde el 2004 por un monto superior a los 90 millones de dólares.
Todo lo que se viene haciendo en la esfera de la salud tiene ya un importante significado para la economía del país y su peso creciente comienza a reflejarse de forma decisiva en los ritmos de crecimiento que se obtienen.
Pero más allá de este significado, Cuba comparte de forma creciente el avance de sus servicios médicos con otros pueblos del mundo, como expresión de la esencia profundamente humanista e internacionalista de nuestra Revolución.
En el año que transcurre se desarrolla en su mayor dimensión la Operación Milagro, surgida en el 2004 para atender pacientes venezolanos con afecciones de la vista, se ha extendido progresivamente al resto de América Latina y el Caribe, lo que ha permitido realizar hasta el 16 de diciembre 172 306 operaciones, las que deben incrementarse el próximo año.
Se inicia un revolucionario Programa de Formación de Médicos Latinoamericanos, además de los que ya se forman en la Escuela Latinoamericana de Medicina.
Igualmente en el 2005 se crea el Destacamento Henry Reeve, integrado por miles de médicos, técnicos y especialistas que tienen como misión asistir en caso de graves desastres naturales o epidemias a otros pueblos, el que ya cumplió misiones con más de 700 miembros en Guatemala y se encuentra en estos momentos dando apoyo al pueblo paquistaní, con la participación de más de 2300 profesionales médicos y otros profesionales y técnicos cubanos vinculados a la salud.
Las posibilidades de ayuda que se ofrecen por esta vía no tienen paralelo en el mundo de hoy, y podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que sólo Cuba es capaz de hacerlo.
En la educación se avanza de forma progresiva en el programa gradual de reparación de escuelas, de las que se concluyen 78, 9 Institutos Superiores Pedagógicos, se concluyeron 25 Institutos Pre Universitarios en el Campo (IPUEC) y se trabaja aceleradamente en 23. También se realizan tareas de mantenimiento de escuelas ya reparadas, especialmente en la Capital. Se transformó un IPUEC en Centro Oftalmológico del municipio de Jagüey Grande.
Se continúa desarrollando la enseñanza primaria, donde la cantidad de alumnos por grupo promedia 18,8 avanzándose en la enseñanza de la computación y el inglés.
En la secundaria básica continúan desarrollándose exitosamente los nuevos métodos de enseñanza con los profesores generales integrales (PGI), se reduce la matrícula por grupo a 30 estudiantes y se dispone de 13 215 computadoras. Además se garantiza la doble sesión y la merienda escolar para prácticamente la totalidad de los estudiantes.
El mayor impacto que se obtiene en la enseñanza preunivesitaria lo constituye la reducción a 30 alumnos por grupo y se alcanza una relación de entre 15 y 25 estudiantes por computadora.
Los resultados del proceso de aprendizaje muestran el valor de los medios audiovisuales, el empleo de la multimedia y los métodos de enseñanza interactivos, con resultados sostenidos en la calidad de la educación.
La universalización de la enseñanza superior es probablemente el elemento de más importancia en las transformaciones educacionales del 2005, ya que se llega a una matrícula de 500 mil estudiantes, de ellos 360 mil en 2133 sedes en todos los municipios del país. De tal modo, se pasa de una tasa de escolarización bruta entre 18 y 24 años del 33 por ciento en el curso 2002/2003, a un 50 por ciento en el actual.
Según datos de la UNESCO del presente año, en Cuba la relación alumno docente tanto en la enseñanza primaria como de nivel medio es 14 y 12 respectivamente, la cual se encuentra al nivel de los países desarrollados y es más favorable que la de Estados Unidos, donde esta relación es de 15 en ambos niveles.
La cultura se desarrolla y se crean condiciones para llevar la enseñanza artística a todo el país, contándose ya con 6318 instructores de arte.
Prosigue la restauración y construcción de escuelas de arte, ballet, circo y artes plásticas.
La Feria del Libro se extendió a 34 ciudades y se publicaron 477 títulos con 4.4 millones de ejemplares, la que junto con el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, constituyen los eventos culturales de mayor participación popular en el país.
La televisión por su parte dedica el 62.7 por ciento de sus transmisiones a la programación educativa, ganando en calidad y audiencia los canales Educativo y Educativo 2, y ampliándose la programación de Universidad para Todos.
También este año se inauguraron 9 emisoras de radio municipales y se experimenta con varios telecentros a ese nivel. Por otro lado, se mantienen funcionando 1 925 salas de televisión en asentamientos poblacionales aislados y se disminuyen las zonas de silencio.
El deporte recibe un impulso con el programa de inversiones para reparar las 15 EIDE y construir 2 nuevas.
Ha sido además, un año de destacadas actuaciones de nuestros atletas que ganaron nuevamente los campeonatos mundiales de boxeo y béisbol y lograron éxitos relevantes en un buen número de disciplinas deportivas.
Se va gestando así una sociedad más justa y a la vez más plena en su desarrollo, lo que va conformando un capital humano con una cultura integral, que nos aproxima a mayor velocidad a la sociedad del conocimiento.
Al respecto basta señalar que según datos del PNUD la cantidad de investigadores científicos por diez mil habitantes llega en Cuba a 548, cifra superior al promedio de los países en desarrollo.
Merece especial destaque el hecho de que un estudio reciente, ubica a Cuba como un país científicamente avanzado, con el valor más alto de los índices utilizados en una investigación también patrocinada por el PNUD, para 16 países de la región.
El potencial científico creado brinda alentadores frutos en el ámbito de la biotecnología y en el de la informática.
El Polo Científico de la Biotecnología, conformado por 15 centros de investigaciones y empresas, con más de 2400 científicos e ingenieros, se ha ido consolidando como un conjunto generador de nuevos productos, con un bajo índice de costo por dólar exportado, lo que refleja el elevado grado de valor añadido e intensidad del conocimiento en las producciones del sector.
En Cuba el impacto de la biotecnología en la salud continúa aumentando, y consolidando logros tales como la virtual desaparición de la Hepatitis B y de la Meningitis meningococcica en los niños, la cobertura de vacunación contra el Haemófilus, el inicio de la vacunación con vacunas combinadas cubanas, el diagnóstico prenatal de malformaciones congénitas, y perinatal de otras enfermedades prevenibles.
A estos resultados en la salud humana se añaden de manera creciente otros relacionados con la producción de alimentos. En este sentido se destaca la obtención de productos que aumentan hasta un 30por ciento el crecimiento de peces y camarones, así como los bioproductos para el control de nemátodos y otras plagas de vegetales en casas de cultivo.
Estos resultados de la biotecnología cubana son especialmente relevantes en comparación con el contexto mundial de una industria biotecnológica monopólica y excluyente, donde el 71 por ciento de los ingresos globales se concentra en los Estados Unidos, y donde menos de un tercio de las casi 5 mil empresas existentes en el mundo ha logrado hacerse sostenible a partir de sus propios ingresos.
En el caso de Cuba se confirma una tendencia sólida, que va dando origen a un nuevo sector basado en la investigación científica y altas tecnologías.
Igualmente durante el año que concluye se consolidan los avances en la esfera de las comunicaciones y la informática, la cual crece un 8 por ciento, alcanzándose un nivel de digitalización de casi el 90 por ciento y 8.7 por ciento de densidad telefónica.
El desarrollo de la informática continúa a pasos acelerados.
Además de la enseñanza masiva de la computación en todo el sistema educacional, para la industria del software se cuenta con 26 politécnicos de informática, parte de los cuales son nuevos o fueron completamente remozados, donde se preparan alrededor de 40 mil técnicos medios, a los que se unen más de 11 800 estudiantes de nivel superior, de ellos 8 mil de la Universidad de Ciencias Informáticas.
Por otro lado, más de 847 782 personas han recibido cursos de instrucción en los últimos 18 años en los Joven Club de Computación.
El país instaló este año más de 42 mil computadoras, lo que representa un crecimiento del 14por ciento en el parque disponible.
La industria del software continuó su avance con un respaldo significativo a los sistemas de Salud, y de Enseñanza, creciendo en 72 títulos nuevos los productos multimedia.
Por otro lado, se desarrollan gradualmente las exportaciones de software.
Además de los avances en las esferas priorizadas que se han expuesto, se obtienen también resultados favorables en otros sectores y ramas de la economía.
Las inversiones, crecen casi un 39 por ciento, cifra superior en más de cinco veces al ritmo de crecimiento logrado en el 2004, lo cual refleja el fuerte impulso que reciben las tareas estratégicas durante este año.
El níquel se consolidó como la primera fuente de ingreso por exportación de bienes del país, con una producción similar a la del año precedente, alcanzando precios superiores a lo planificado.
La producción industrial no azucarera aumenta un 3,2 por ciento, con incrementos en 12 de las 20 ramas que la componen, con los mayores crecimientos en la Metalurgia Ferrosa (19,0 por ciento), Bebidas y Tabacos (6,4 por ciento) y Combustibles (6,1 por ciento).
Se desarrolla un grupo significativo de producciones entre las que se destacan el acero, los cables eléctricos, el cemento, la pintura, así como las ollas de presión que en particular crecen en más de 15 veces.
En la esfera de los servicios también creció un 12.3 por ciento el turismo, llegando a unos 2,3 millones de visitantes, con una ocupación lineal del 62 por ciento, y un incremento de un 10.7 por ciento en los ingresos, así como una reducción en los gastos, lo cual denota una mayor eficiencia.
El comercio exterior de bienes y servicios se expande en el 2005 igualmente a elevados ritmos, incrementándose las exportaciones un 27.9 por ciento, un 70 por ciento de las cuales son servicios. Por su parte, las importaciones aumentan un 36.4 por ciento, con una notable influencia por el incremento del 37 por ciento del precio de los combustibles. También crecen los alimentos importados, influenciados en parte por el descenso de la producción nacional como consecuencia de las afectaciones climáticas sufridas.
En efecto, al igual que el 2004, este año Cuba ha debido enfrentar dificultades de distinta naturaleza, lo que una vez más probó la capacidad del pueblo para afrontar situaciones excepcionales.
Además de la sequía, ya mencionada nos enfrentamos a tres huracanes de gran intensidad cuyo impacto destructivo se hizo sentir fuertemente.
El huracán Dennis afectó 10 provincias causando daños de consideración, especialmente en las provincias de Granma y Cienfuegos, afectando 175 615 viviendas, de las cuales destruyó, 28 082, una cifra superior al huracán Michelle.
Este peligroso meteoro provocó la pérdida de 142 343 toneladas de productos, derribó 47 torres eléctricas de alta tensión y 7 de televisión, y dañó o destruyó 10 158 postes entre eléctricos y telefónicos. Igualmente afectó 339 instalaciones turísticas, 1 877 escuelas y 588 instalaciones de salud.
Las pérdidas por este huracán se calcularon inicialmente en 1400 millones de dólares.
Por otro lado, fuimos también afectados por los huracanes Rita y Wilma, aunque no tocaron el territorio nacional. Este último causó inundaciones inéditas producto de la penetración del mar, particularmente en Ciudad de La Habana, afectando a más de 100 mil habitantes.
El costo de las afectaciones del Wilma se calcularon en 704.2 millones de dólares y el Rita en 207 millones.
Estos eventos se enfrentaron con mayor organización, aun cuando revelaron la necesidad de seguir trabajando en la evaluación de los riesgos y las medidas de prevención más rigurosamente.
Las condiciones que se crearon a partir de los profundos cambios en la política económica adoptados y que posibilitaron la centralización de las decisiones sobre el uso de la divisa, fueron factores determinantes para poder alcanzar los notables resultados que se han expuesto en este Informe durante el presente año.
Al respecto debemos subrayar que así el país ha podido incrementar su capacidad para la obtención de créditos, revaluar el peso cubano un 7.4 por ciento frente al peso convertible, y devaluar el dólar en un 8por ciento con relación a este último.
Ello permitió, como se ha explicado ya, atender prioridades insoslayables para el desarrollo del país y dar respuesta a necesidades de primer orden en beneficio de la población.
A lo anterior habría que añadir que el crecimiento del salario mínimo, junto a otros incrementos acordados a lo largo del año; elevaron los ingresos medios de los trabajadores de 354 a 398 pesos, para un crecimiento del 12.4 por ciento, al tiempo que se elevaba la pensión mínima de la seguridad social de 55 a 164 pesos y las prestaciones de la asistencia social de 62 a 122 pesos, para un incremento de 3 veces y un 96.7 por ciento, respectivamente.
Estas medidas beneficiaron directamente a 5 111 267 ciudadanos que laboran o laboraron toda su vida en beneficio del país.
Todo esto con una tasa de desempleo que se mantiene en el 1.9 por ciento.
La sociedad cubana de hoy comienza aceleradamente a superar las carencias del período especial, creando sólidas perspectivas para el desarrollo de una sociedad donde primen la justicia y la solidaridad social.
Al pasar revista a los resultados que se obtienen en el presente año, no podemos dejar de reflexionar sobre aquellos aspectos críticos que nos impiden avanzar y que incluso pueden poner en peligro la obra de la Revolución.
En su medular discurso del pasado 17 de noviembre, el Comandante en Jefe señalaba: "El país ha tenido limitaciones de recursos, muchísimos; pero este país no ha hecho más que despilfarrar recursos...".
A lo largo de la historia de la Revolución, el compañero Fidel ha reiterado de una u otra forma, en una u otra circunstancia, su preocupación constante por el tema del ahorro, por la preservación de los recursos creados por el pueblo y por la forma en que se dirige la economía para alcanzar nuestros objetivos esenciales.
No obstante, hoy el tema adquiere una trascendencia vital para la seguridad nacional.
El período especial representó un golpe muy duro, no sólo por las desigualdades que introdujo, las concesiones que nos forzó hacer, sino también por las circunstancias que llevaron a un sistema de gestión económica, que impidió controlar adecuadamente la divisa y asegurar se cubrieran las prioridades esenciales en la vida económica del país.
Sobre este tema ya se alertaba por el Jefe de la Revolución hace dos años en la propia Asamblea Nacional. Y aunque comenzaron desde entonces a adoptarse decisiones para superar las dificultades más evidentes, no podemos pasar por alto dos hechos: la escalada guerrerista que desencadenan los EEUU ese año cuando invaden Iraq, poniendo en evidencia hasta donde sería capaz de llegar esta Administración para imponer sus designios mediante una agresión directa contra nuestro país; y por otro lado, el ascenso imparable de los precios del petróleo, que casi se duplican desde entonces, creando una espiral de encarecimiento en los precios de muchos otros productos y servicios, capaz de asfixiar hasta economías de mayor nivel de desarrollo.
Hoy ya muchas decisiones estratégicas se han adoptado. Las de mayor importancia, sin dudas, han sido la elevación de la capacidad defensiva del país, unido a la salida del dólar de nuestro sistema monetario y la centralización de las decisiones para el uso de la divisa.
Sin embargo, no es suficiente.
El país tiene que asegurar la invulnerabilidad económica para garantizar su seguridad nacional. Y eso no podemos lograrlo despilfarrando los recursos más costosos y estratégicos con que contamos y que son los portadores energéticos.
De tal modo, debemos alcanzar rápidamente la capacidad para dirigir y trabajar en nuestra economía de manera eficiente, partiendo de que, en lo inmediato, los medios para poder avanzar están en el ahorro de nuestros recursos.
La Revolución tiene el deber de defenderse, incluso de los propios errores que se cometen en su seno. Por ello será preciso adoptar todas las medidas que permitan hacer frente a los peligros que nos acechan y trasmitir a nuestros cuadros de dirección, y a todos los ciudadanos la necesidad ineludible que tenemos de utilizar cada centavo al máximo de nuestras posibilidades.
En esta batalla, que es también y sobre todo una batalla de ideas hay que empezar por disciplinar a las propias estructuras económicas del Estado enfrentando el robo y la corrupción, movilizando al pueblo para la lucha. Los trabajadores sociales como jóvenes de vanguardia en esta batalla, han demostrado que sí se puede y que nuestros problemas tienen solución, si se actúa con conceptos revolucionarios, en la dirección adecuada y con todos los medios necesarios para ello.
El Plan del próximo año responderá a estas premisas. No podrá bajo ningún concepto avalar el despilfarro y tendrá que ejecutarse al mismo tiempo, con la flexibilidad y firmeza necesaria.
Pruebas hemos tenido a lo largo de este año junto al Banco Central, de las potencialidades existentes para administrar cada vez más eficientemente los recursos financieros centralizados, ahorrando en nuestras importaciones y revisando detalladamente la aprobación de fondos para asumir los gastos.
En correspondencia con todo lo anterior y tomando en cuenta que todavía los resultados que se alcanzan en el presente año, no revelan toda la potencialidad y alcance de las decisiones adoptadas, habrá que desplegar el mayor esfuerzo el año próximo con vistas a alcanzar los conocimientos económicos indispensables para remover obstáculos, cambiar rápidamente lo que sea preciso cambiar y aplicar consecuentemente las orientaciones del Comandante en Jefe en el ámbito de lo que a cada uno nos corresponda.
LAS PERSPECTIVAS DEL 2006
Compañeras y compañeros:
Al hablar de las perspectivas de nuestra economía para el próximo año, resulta indispensable referirnos a algunas de las principales tendencias que se observan en la economía internacional y cómo inciden en nuestro país.
Europa sigue sin obtener el ansiado despegue, Japón vuelve a desacelerarse y EE.UU. pudiera parecer que ha alcanzado una posición estable, lo cual ofrece a través de los medios masivos de comunicación una sensación de seguridad, que solo existe en cifras carentes del respaldo indispensable.
En efecto, nuevamente el mundo sufre la influencia de una economía que sustenta su crecimiento en un consumo basado en el endeudamiento y la creciente especulación inmobiliaria.
Por ejemplo, en los EE.UU. el ahorro es prácticamente inexistente y la inversión en la esfera productiva se estanca. De ahí que ese endeudamiento se exprese también en un déficit fiscal que alcanza los 319 mil millones de dólares y un desbalance comercial que llega a más de 700 mil millones en lo que va de año.
En otras palabras, EE.UU. sobrevive extrayendo más de 800 mil millones de dólares al año del resto del mundo para sostenerse, política que se busca estimular con la creciente escalada de la tasa de interés, lo que refleja igualmente los enormes desequilibrios de la mayor sociedad de consumo del mundo.
Estos factores han estado presentes en el empeoramiento de las condiciones en que se ha desempeñado la economía mundial, e influyen negativamente en el 2006.
En este contexto, los precios del petróleo alcanzaron este año niveles que llegaron a superar los 70 USD por barril y promediaron alrededor de 56.5 dólares, para un incremento del 37 por ciento, como ya se mencionó.
El crecimiento de la demanda previsible, unido al descenso de las reservas probadas, al agotamiento de los yacimientos, las consecuencias de la guerra en Iraq, y las maniobras especulativas, sitúan los precios en el 2006 por encima de los 60 dólares el barril.
De forma directa, el aumento de cada dólar en la factura de hidrocarburos representará para Cuba alrededor de 33 millones de dólares en un año.
A lo anterior habría que añadir el negativo impacto de la guerra económica de EE.UU. contra nuestro país, en la que el bloqueo ya alcanza un costo superior a los 82 mil millones de dólares y que se eleva en los últimos años, producto de la creciente agresividad del gobierno fascista de George Bush.
Frente a todos estos desafíos, Cuba ha incrementado su credibilidad en el comercio y las finanzas, logrando que el 73 por ciento de los compromisos financieros del país sea a mediano y largo plazo, asegurando puntualmente el pago de las deudas adquiridas.
Durante el próximo año, madurarán los efectos positivos fundamentales de los programas priorizados en el 2005, resultado de una nueva etapa de la Revolución.
Las proyecciones para el 2006 se apoyarán como se dijo, en un plan flexible, capaz de adaptarse a las cambiantes circunstancias que impone la economía internacional y que demandan las transformaciones en curso, contando, además, con las reservas indispensables para ello.
En primer lugar, se continuará brindando la atención prioritaria a la elevación de la capacidad defensiva del país y a su invulnerabilidad militar, asegurando los recursos que resulten necesarios para alcanzar este objetivo de primer orden.
El ahorro constituirá premisa y directiva fundamental del plan de la economía del próximo año, especialmente en lo referido al ahorro energético.
En tal sentido, deberá alcanzarse la seguridad en la generación de electricidad mediante la aplicación consecuente de la política trazada, por el compañero Fidel al tiempo que se logre un consumo racional y eficiente, así como una reducción global del consumo y consecuentemente, de la necesidad de generación.
Al propio tiempo, los ahorros que se logran, brindarán fuentes adicionales de ingreso al país.
A lo anterior habrá que añadir la reducción del consumo y el uso más eficiente de la gasolina y el diesel, mediante un proceso más riguroso y estricto en la asignación y distribución de estos portadores, unido al reordenamiento de nuestro sistema de transporte. Todo esto permitirá también disponer de recursos adicionales.
En este contexto, la producción de petróleo y gas natural deberá acelerar al máximo el desarrollo y explotación de nuevos yacimientos.
Se brindará igualmente atención prioritaria al desarrollo del capital humano creado por la Revolución y a su despliegue como factor para el desarrollo económico del país, además del impacto que ya comienza a tener como elemento decisivo con la elevación de la calidad de vida de la población.
La prestación y exportación de servicios alcanzará los ritmos de crecimiento más elevados de la economía, especialmente los de alto valor agregado en la esfera de la salud, así como también en la educación, la biotecnología y la informática.
También se brindará una alta prioridad a la elevación gradual del consumo normado de la población, en la medida en que avancen los programas para la producción de alimentos ya explicados y se logre una recuperación de la producción agropecuaria, después de años de intensa sequía.
Igualmente se continuará aplicando una política más efectiva en la distribución, que reduzca las distorsiones y altos costos que conlleva hoy la libreta de abastecimientos, que produce una distribución indiferenciada e igualitariamente subsidiada.
Por otro lado, dando continuidad a las decisiones adoptadas en el 2005, el próximo año se seguirá perfeccionando la política salarial, ajustándola al principio socialista de distribución con arreglo al trabajo, al tiempo que se protegen los ingresos de las personas acogidas a los sistemas de seguridad y asistencia social y se mantiene la política de elevar las posibilidades de dar un empleo útil a todos los ciudadanos.
Para alcanzar los objetivos que nos proponemos en el 2006, se multiplica el ritmo de las inversiones, que deben crecer un 72 por ciento.
En estos programas el mayor peso se encuentra en las obras de la Batalla de Ideas y la vivienda, que deberá alcanzar 110 mil terminaciones el próximo año.
También reciben un fuerte impulso las inversiones en el sector de energía y combustible, así como ramas de importancia vital para el país como el turismo y el níquel.
Crecerá en un 1.1 por ciento la producción de níquel.
La producción agropecuaria no cañera deberá recuperarse de las mayores afectaciones de la sequía el próximo año.
Se esperan los crecimientos más significativos en viandas, arroz, plátanos, maíz, carne de cerdo y huevos.
La producción azucarera se pronostica alcance niveles similares a la presente zafra, aunque con precios más favorables y con mayor ahorro de recursos.
La industria no azucarera crecerá un 4.6 por ciento, con los incrementos más significativos en las ramas Minera y Metalúrgica Ferrosa con un 16 por ciento de crecimiento; Electroquímica y Electrónica un 13,3 por ciento; Materiales de la Construcción un 20 por ciento; y la industria de las Confecciones un 20,0 por ciento.
Entre las producciones que presentan el mayor aumento, pueden señalarse el acero con un 37,8 por ciento y los ventiladores que crecen más de 10 veces; el cemento se incrementa un 45,2 por ciento; la pintura un 64,7 por ciento; así como el yogur un 63,2 por ciento.
Igualmente se considera un crecimiento del 15 por ciento en las construcciones y alcanza también ritmos notables de incremento la actividad del transporte con un 15.5 por ciento.
La cantidad de visitantes se espera llegue a dos millones 530 mil para un crecimiento del 10 por ciento, en tanto que continúan reduciéndose los costos del turismo y se incrementan a un ritmo del 8.1 por ciento los ingresos totales del sector.
Igualmente se prevé un crecimiento del 17.7 por ciento en las exportaciones de bienes y servicios y una disminución del 1.5 por ciento en las importaciones.
La circulación mercantil minorista se estima que crezca un 26.0 por ciento, acorde con la política de elevar la oferta de bienes y servicios para respaldar el incremento de los ingresos de la población, por lo que la liquidez en manos de la misma se mantendrá en límites aceptables.
Tomando en cuenta los
elementos someramente expuestos, el país estará en condiciones de crecer a un
ritmo de alrededor del 10 por ciento en el año 2006, cifra que comparará muy
favorablemente con el pronóstico de desaceleración del crecimiento de América
Latina que se espera para el próximo año y que sólo alcanzará
alrededor de un 4.0 por ciento.
Compañeras y compañeros diputados:
Se acercan los días finales de un año que marcará un punto de inflexión en nuestra historia, porque, en efecto, se ha iniciado una nueva etapa de la Revolución.
La madurez alcanzada por los jóvenes cubanos nos ha demostrado cuánto pueden las ideas justas, el honor y los principios que se han sembrado a lo largo de varias generaciones de revolucionarios, para ofrecer la mano generosa en auxilio de otros pueblos.
Hoy ese capital humano que es patrimonio de la nación, se comparte para ayudar a otros pueblos a preservar su salud y elevar sus conocimientos.
En estos años nuestros médicos y maestros serán lo que 30 años atrás fueron nuestros soldados en Angola.
Serán herederos dignos de las ideas del Che, del ejemplo de nuestros Cinco Héroes.
Salvarán las vidas de los seres humanos de la muerte y de la ignorancia, pero también estarán salvando a la Revolución porque preservarán sus principios de solidaridad y de humanismo revolucionario.
Demostrarán que sólo Cuba puede hacer esa tarea de gigantes porque la sostienen las ideas del Socialismo, las más nobles que se hayan proclamado jamás.
Nuestro pueblo hará bueno una vez más el pensamiento de Martí cuando dijo: "Cuba no anda de pedigüeña por el mundo: anda de hermana, y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva".
Muchas gracias.