MINISTERIO DE ECONOMIA Y PLANIFICACIÓN

INFORME SOBRE LOS RESULTADOS ECONÓMICOS DEL 2003 Y EL PLAN ECONÓMICO SOCIAL PARA EL 2004.

Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros,
Compañero Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular,
Distinguidos invitados,
Compañeras y compañeros diputados:

Pocos días restan ya para que concluya el año en el que nuestro pueblo ha tenido que librar grandes batallas, pero también nos deja un saldo de importantes logros en nuestro esfuerzo cotidiano por construir una sociedad mejor.

Durante el 2003 hemos debido enfrentar nuevamente la creciente y sostenida agresividad de Estados Unidos, unido a una coyuntura económica internacional adversa, lo cual no ha impedido que cumplamos los objetivos esenciales que nos propusimos y que se cuente con significativos avances en nuestro desarrollo social.

Las prioridades previstas en el Plan 2003 han tenido un cumplimiento satisfactorio, tomando en cuenta que se ha garantizado el apoyo a los programas sociales que se desarrollan en el contexto de la Batalla de Ideas; se alcanza un mejor nivel de aseguramiento de la alimentación normada de la población y es superior el consumo social priorizado; se ha cubierto con mayor estabilidad la demanda mínima de combustibles del país; y se avanza en la producción de medicamentos, así como en la elevación de la calidad de los servicios sociales de educación y salud.

Los resultados que se alcanzan el presente año ponen de manifiesto la capacidad del país para continuar el camino de la recuperación y crear condiciones para avanzar mucho más.

La lucha de nuestro pueblo por su desarrollo ha debido confrontar este año un contexto internacional de creciente complejidad.

El imperialismo norteamericano desató su anunciada guerra de agresión contra Irak y mantiene la ocupación de Afganistán, en tanto que apoya la política expansionista de Israel en el Medio Oriente, todo ello bajo las banderas de una supuesta cruzada contra el terrorismo que no oculta sus ansias de poder político y de dominación económica en todo el mundo.

No obstante el expansionismo estadounidense enfrenta actualmente en América Latina estallidos sociales producto del fracaso de las políticas neoliberales y la emergencia de voces con acento propio en Venezuela, Brasil y más recientemente en Argentina, frente a las pretensiones de los organismos financieros internacionales, que como el FMI, son hoy crecientemente cuestionados.

Igualmente los mecanismos diseñados para apoyar la explotación globalizada de los pueblos como la Organización Mundial del Comercio y el proyecto del ALCA, encuentran en esta etapa una fuerte resistencia.

América Latina poco ha cambiado en la situación de sus indicadores económicos y sociales en los últimos años.

En efecto, luego de estancarse en el 2001 y decrecer un 0,6 % en el 2002, la economía latinoamericana sólo crecerá un 1,5 % el presente año, lo cual continúa mostrando un PIB por habitante inferior al que existía en 1997.

Siguen presentes los negativos resultados en sus flujos financieros externos y la deuda continúa siendo un valladar infranqueable para el desarrollo.

La situación social de la población latinoamericana presenta elevados índices de desempleo que creció aumentando al 10.7%, en tanto que el pronóstico de pobres alcanza 227 millones de personas, el 44 % de la población total.

Sin embargo, unas pocas cifras estadísticas no pueden reflejar el inmenso drama de las grandes mayorías de nuestros pueblos, carentes de las más elementales condiciones materiales para lograr una existencia saludable, pero sobre todo sin la esperanza de alcanzar una vida digna para hombres, mujeres y niños, que ven el tiempo pasar entre las falsas promesas de la economía de mercado y la explotación terrible a que se ven sometidos.

Celebramos este año el 50 Aniversario del Asalto al Moncada. Al destacar las profundas raíces sociales que motivaron esta acción, Fidel en su defensa ante el tribunal que lo juzgaba, refiriéndose al pueblo humillado y explotado, planteó la imperiosa necesidad de transformar las terribles condiciones sociales en que se encontraba, caracterizada por el enorme desempleo, la miseria y el desarraigo rural, las pésimas condiciones de vivienda, y el acceso vedado a la salud y la educación.

Este anhelo de redención tomó cuerpo en la lucha revolucionaria, cuya obra cambió radicalmente el panorama social que existía en nuestro país.

El período especial amenazó seriamente nuestras posibilidades de desarrollo y nuestras conquistas sociales, pero se logró resistir y continuar progresando.

En los últimos años, al calor de la Batalla de Ideas, se ha producido una profunda renovación de la política social de la Revolución que, a partir de lograr el máximo de resultados con el mínimo de recursos, nos ha devuelto la visión de las posibilidades y aspiraciones de la sociedad por la cual luchamos.
Estos Programas Sociales Priorizados dan renovada vigencia a los principios de la solidaridad y crean las bases estratégicas de nuestro futuro desarrollo económico.

Demostrar que en condiciones de un bajo nivel de desarrollo una sociedad más solidaria y justa es posible y de que aún en esas circunstancias pueden crearse las bases para lo que en el futuro será la sociedad del conocimiento en el mundo, es un importante aporte de nuestro país a la lucha de los pueblos que buscan un futuro mejor.

Entre los múltiples logros alcanzados por estos programas durante el presente año se destacan por su trascendencia los avances en la revolución educacional.

Las escuelas primarias consolidan el salto cualitativo que se alcanzó en ese nivel de enseñanza mediante la reparación y ampliación de las capacidades, la atención a 20 alumnos por profesor o menos y la introducción masiva de medios audiovisuales, así como la enseñanza de la computación para lo cual se cuenta con un televisor por aula, un video por cada 100 alumnos y 24 mil computadoras.

En la enseñanza secundaria se llevan a cabo profundas transformaciones para garantizar una atención educativa integral al estudiante.

Para ello se han puesto en práctica -entre otras medidas- la doble sesión de estudios, la atención de un profesor por cada 15 estudiantes, el fortalecimiento del proceso docente con la formación de nuevos profesores y un masivo apoyo con medios audiovisuales, todo lo cual debe garantizar un importante avance cualitativo en este nivel de enseñanza en este propio curso.

Con vistas a apoyar este programa se construyeron 567 aulas nuevas en 98 escuelas y se crearon 13 villas de alojamiento de profesores en el caso de Ciudad de La Habana, al tiempo que se graduaron cerca de 4000 profesores en las Escuelas Emergentes de Formación de Profesores Generales Integrales y se habilitaron 33 281 profesores bajo los nuevos conceptos de enseñanza, en todo el país.

Una experiencia que brinda resultados destacados es la de los Cursos de Superación Integral para jóvenes, donde se lleva a la práctica el empleo de estudiar y que cuentan actualmente con una matrícula de 107 302 estudiantes, que se atienden por más de 8 mil docentes en 508 sedes en todo el país. Ya en estos momentos 30 mil de esos jóvenes cursan estudios superiores.

Partiendo de que en nuestra sociedad han cobrado plena vigencia conceptos como el empleo de estudiar, se ha continuado trabajando para crear nuevas fuentes de ocupación, lográndose reducir la tasa de desempleo a menos del 3% cifra sin precedente, que representa el resultado de las exitosas políticas sociales aplicadas por la Revolución.

Por su parte, la universalización de la educación superior se extiende a todos los municipios, con una matrícula de 146 913 alumnos que estudian en 732 sedes, brindando nuevas oportunidades de cursar estudios superiores por esta vía a cualquier joven.

La Revolución ha brindado una atención priorizada a la esfera de la salud y actualmente se gestan profundas transformaciones en estos servicios, teniendo en cuenta entre otros aspectos la atención a los tipos de enfermedades más frecuentes, una mejor distribución de funciones entre policlínicos y hospitales, el mayor acercamiento de los servicios a la población, un masivo programa de superación del personal médico y el continuo desarrollo de las investigaciones y la producción de medicamentos.

La industria farmacéutica ha incrementado sus capacidades y se ha modernizado produciendo actualmente el 67% del cuadro básico de medicamentos, al tiempo que se ha avanzado en la estabilidad de su oferta a la población.

Concebidas como un centro asistencial, se han reparado las 1 927 farmacias planificadas instalándose para su trabajo 918 equipos de refrigeración y 600 nuevos teléfonos, así como 541 computadoras incluyendo las droguerías. Junto a ello se ha fortalecido el sistema de almacenaje y distribución de medicamentos y se han capacitado más de 6 100 trabajadores.

Al prestar una alta prioridad al trabajo en los policlínicos se trata de acercar la atención primaria a la población a fin de brindar, adecuado a las características del área de atención, un mejor servicio y evitar las inconveniencias del traslado a largas distancias, así como poder ofrecer asistencia inmediata en el caso de urgencias médicas.

A esos efectos, durante el 2003 se ha trabajado en la reparación y ampliación de 27 policlínicos en la capital y se trabaja en otros 36 en el resto del país.

En este año se espera instalar servicios de electrocardiograma en todos los policlínicos del país; 30 policlínicos de Ciudad de La Habana contarán con servicios de emergencia propios y todos dispondrán de rayos X y servicios de rehabilitación. Un número de ellos podrán disponer de equipos de ultrasonido, así como otros servicios especializados.

También se trabaja en nuevos servicios de hemodiálisis para personas con severas afectaciones en los riñones y se avanza en cuatro centros de cirugía cardiovascular y en centros de diagnóstico en cada provincia. Igualmente durante el presente año se incrementan los servicios de óptica y estomatología.

Unido a lo anterior, se han inaugurado en este año cursos de perfeccionamiento médico que se imparten en los propios policlínicos, con una matrícula inicial de 34 451 alumnos entre médicos y personal de enfermería. Al propio tiempo se han instrumentado los mecanismos que permitan la superación del personal médico que presta su colaboración en otros países.

Estos logros, que muchas veces se aprecian como algo natural en nuestro país, presentan un fuerte contraste con lo acontecido en América Latina y otras regiones del mundo subdesarrollado, donde al impulso de las corrientes neoliberales, fueron privatizados la mayor parte de los servicios de salud, convirtiendo un derecho ciudadano a estas prestaciones, en servicios que se venden al consumidor que los pueda pagar.

La asistencia social personalizada ha estado dirigida a la atención de aspectos de alta sensibilidad en la vida de la población, reafirmando nuestros principios de equidad y justicia social, aun en condiciones de recursos escasos.

En esta noble labor se destacan más de 15 000 trabajadores sociales en todo el país, que unidos al esfuerzo de estudiantes y otros profesionales cumplen importantes misiones entre las que cabe destacar la atención a niños con déficit nutricional, con difíciles condiciones de existencia o problemas de conducta; el tratamiento a jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo de 16 a 29 años y a los que participan en los Cursos de Superación Integral; la asistencia a personas de la tercera edad con bajas pensiones o que viven solos; y la atención a la enseñanza especial y las personas con discapacidad. Con el objetivo de mejorar la atención a estos problemas, durante el presente año concluyó el estudio psicosocial de las personas con discapacidades y estudio psicopedagógico social y clínico genético de las personas con retraso mental en Cuba, lo cual permitirá una mayor prevención y mejorar la calidad de vida y la integración social con igualdad de derechos de esta parte de nuestra población.

Los programas orientados al desarrollo de la cultura y al logro de una formación general integral constituyen un aporte esencial al desarrollo multilateral de las personas, fortalecen nuestra identidad y contribuyen a la defensa de nuestros principios.

Durante el presente año se ha continuado trabajando en la formación de 16 000 alumnos de las escuelas de instructores de arte. Se cuenta con una Escuela Nacional de Ballet y continúan funcionando exitosamente los talleres vocacionales de Ballet en la capital, de gran impacto en la población. Se avanza en la reparación de la Escuela Nacional de Arte y se trabaja en las Escuelas de Artes Plásticas en diferentes lugares del país.

Se amplió la Feria del Libro que funcionó en 30 sedes con la participación de 3,5 millones de personas y venta de millones de libros entre una masa creciente de lectores, que también han contado con las bibliotecas familiares.

Igualmente continúa sus transmisiones la programación de Universidad para Todos, que imparte 8 cursos este año y se perfecciona el Canal Educativo que trasmite ya 112 programas de alta calidad con elevada aceptación popular.

En general nos encontramos en un momento de excepcional auge en nuestra cultura gracias a la labor formadora de estos años y al favorable clima para la creación cultural existente en el país, así como al renovado entusiasmo de nuestros intelectuales y artistas, convocados en esta coyuntura histórica para preservar y enriquecer lo que Martí calificó como el alma de la Nación.

Como puede apreciarse de este recuento que solo recoge una parte de lo mucho logrado el presente año, se reitera en el 2003 la exitosa estrategia que, bajo la dirección de nuestro Comandante en Jefe, se ha venido aplicando en estos programas sociales de enorme significación para el bienestar de la población, que elevan los principios de equidad y justicia social a una expresión más alta y que engrandecen la obra de la Revolución.

El hambre y la carencia de alimentos para subsistir continúa siendo un problema acuciante para cientos de millones de personas en el mundo.

Esta realidad es ajena por completo a la seguridad alimentaria de nuestro país, donde la población y especialmente los niños, reciben un apoyo priorizado.

Durante el año que concluye se alcanza una gradual recuperación de la producción agrícola, afectada fuertemente por eventos meteorológicos adversos en los años precedentes, lográndose incrementos significativos en cítricos que crecen alrededor de un 72%, al tiempo que continúan aumentando la producción de viandas, hortalizas, plátanos, frijoles, huevos, y la carne de cerdo, entre las producciones más destacadas.

Al respecto vale la pena señalar el ascendente resultado de la agricultura urbana, que debe alcanzar una producción de más de 3,7 millones de toneladas, lo cual ha sido la expresión de un método revolucionario para enfrentar los problemas alimentarios del período especial.

En los resultados obtenidos juega un papel cada vez de mayor importancia el avance del riego electrificado, que crece este año y alcanza ya 140 937 hectáreas.

También se destaca la estrategia aplicada para aumentar gradualmente la producción de leche, concentrando selectivamente el pienso en los animales de mayor rendimiento.

Durante el presente año se adoptó una política comercial más racional y efectiva, y se garantizó un mayor rigor en el cumplimiento de nuestras obligaciones financieras, con lo cual se logró un flujo de suministros externos de productos alimenticios más seguro y oportuno.

La entrega de productos normados, que asegura un acceso a bajo costo de un grupo de alimentos básicos para toda la población, muestra mejoría con relación al pasado año, especialmente en el per cápita de renglones como pescado, productos cárnicos, yogurt, pastas y aceites, con algunas afectaciones en varios productos que sufrieron atrasos al no distribuirse en la fecha prevista. Por otro lado, se elevó el consumo social priorizado, destacándose el sector de la educación donde se introdujo la merienda escolar para miles de estudiantes de secundaria básica, cifra que se incrementará en el 2004.

De igual forma se mantuvieron este año las medidas para mejorar la calidad de los alimentos y fortalecer sus propiedades nutritivas, así como las entregas especiales de alimentos para mejorar la situación de los grupos sociales más vulnerables.

En su política dirigida a facilitar el acceso a los alimentos por parte de la población, el país también ha venido realizado un esfuerzo durante el año 2003 por reducir los altos precios que aún existen en los mercados agropecuarios de oferta y demanda, mediante la creación de mercados agropecuarios estatales que venden los productos a precios inferiores, brindando, junto a una oferta más estable, una mayor accesibilidad a los mismos.

A partir de los esfuerzos realizados se estima que la población alcance un consumo de 3 193 kilocalorías y 82,8 gramos de proteína per cápita diarios en el 2003, montos superiores a los ya elevados niveles logrados el pasado año.

Por el alto significado estratégico para su desarrollo, Cuba ha invertido cuantiosos recursos para asegurar la generación de electricidad y la producción nacional de hidrocarburos, lo que ha brindado significativos ahorros para la economía y garantiza la vitalidad necesaria para su crecimiento sostenido.

En este año la producción de crudo nacional crece un 2,9%, lo que, unido al gas, hace que se alcancen 4,3 millones de toneladas de petróleo equivalente, cifra superior en un 4,0% a lo logrado en el 2002.

La industria eléctrica continuó el programa de modernización y conversión para consumir crudo nacional.

La generación eléctrica crece un 2,1 %. Se alcanza un consumo de combustible de fuentes nacionales del 83,4%, proporción superior a lo logrado el pasado año.

A pesar de las grandes dificultades por los altos precios del petróleo, durante el presente año se ha garantizado un suministro más estable.

Con relación al consumo, debe resaltarse que se obtuvo un aumento de prácticamente el doble en las entregas de keroseno a la población a partir del mes de septiembre en relación a la primera parte del año, lo que unido al avance del proceso de gasificación, reporta una mejoría en el suministro de combustible para uso doméstico. También resulta favorable la electrificación de 50 mil viviendas

En la zafra 2002/2003 se previó una producción azucarera inferior a la precedente, buscando un resultado económico más favorable, tomando en cuenta trabajar sólo en condiciones que aseguraran la necesaria rentabilidad en divisas.

Sin embargo, los resultados alcanzados no fueron satisfactorios, lográndose una producción de 2 205 000 toneladas, que dejó ingresos por exportación igualmente inferiores a lo planificado, aun cuando se obtuvieron precios algo más favorables.

En estos resultados productivos influyeron fuertes tensiones financieras para asegurar a tiempo los insumos necesarios para la cosecha, problemas organizativos y una temporada meteorológica adversa.

Partiendo de esta experiencia, durante el año 2003 se ha logrado un trabajo más integral de todos los organismos que participan de una u otra manera en la zafra, lo cual debe traer resultados positivos.

Producto de la reestructuración azucarera se avanza en la explotación de las tierras liberadas del cultivo de la caña, aunque se requiere todavía de un arduo esfuerzo para alcanzar los objetivos que el país se ha propuesto en este sentido.

En este año también continuó desarrollándose el programa de atención a los bateyes azucareros, especialmente en el caso de los centrales que dejaron de producir. Igualmente marcha a buen ritmo el programa de superación de los trabajadores, con unos 122 mil incorporados al estudio, de ellos 65 310 con el estudio como empleo.

Cuba ocupa el cuarto lugar mundial en la producción de níquel y posee reservas que lo ubican entre los tres primeros del mundo.

En el año que concluye, la producción de níquel fue inferior en un 4,7% con relación al 2002, pero se obtuvieron ingresos superiores a partir de un notable incremento de los precios.

Por su parte, la industria no azucarera presenta un desempeño favorable, con un crecimiento del 2,1%, influido por la positiva evolución de diez de las 21 ramas que la componen, destacándose la industria gráfica que crece un 23,2%, la industria alimentaria un 4,8% y la industria de bebidas y tabacos un 3,4%.

También crecen las comunicaciones un 5.1%, el comercio un 4,7% y los servicios un 4,0%.

Durante el presente año el comercio exterior continuó realizándose bajo la premisa de lograr una mayor racionalidad en las importaciones, que crecen un 13,4%.

Esto permitió la adquisición de mercancías en términos de oportunidad y precios más favorables en múltiples casos, especialmente en alimentos.

Por otro lado, continuó una política de sustitución de importaciones económicamente sustentada, con los más significativos resultados en el sector energético y avances en la presencia de productos nacionales en los insumos del turismo, donde estos alcanzan el 69% del total, y en el abastecimiento de las tiendas recaudadoras de divisas, donde se llega a un 49%.

Las exportaciones crecieron un 14,1%, en lo que influye el buen desempeño de renglones que aumentan sus precios como el níquel y el tabaco torcido. Igualmente se incrementan las exportaciones no tradicionales, aunque todavía sólo representan el 23,6% del total.

El turismo por su parte logra una importante recuperación este año, luego de la contracción sufrida entre el 2001 y el 2002, alcanzando un crecimiento estimado del 12,7% en el número de visitantes, para llegar a más de 1,9 millones de personas, mientras que los ingresos turísticos aumentan un 16%.

La coyuntura recesiva no impidió que se continuaran las inversiones del sector, contándose al cierre del año con más de 41 600 habitaciones. Es conveniente recordar que al comienzo del período especial se contaba con apenas 12 900 habitaciones, y que este colosal esfuerzo de inversión se ha realizado en su inmensa mayoría con recursos propios.

No obstante la mejoría que se aprecia, es necesario continuar adoptando medidas para disminuir los gastos no imprescindibles y reducir los costos de los insumos nacionales y los servicios que se suministran al turismo.

El programa inversionista del 2003 se desarrolló priorizando aquellos sectores de rápida recuperación.

Se alcanza un crecimiento del 11,6% en el nivel de recursos invertidos, incrementándose preferentemente las inversiones en el petróleo, la energía eléctrica, el níquel, la electrificación del riego y el fomento de diferentes cultivos agrícolas, y en los programas sociales priorizados por la Revolución, al tiempo que se mantiene el nivel de inversiones del turismo.

Se mantuvo el déficit en la construcción de viviendas, y una parte importante de los recursos disponibles hubo que concentrarlos en la recuperación de las afectaciones parciales de los huracanes Isidore, Lili y otros, que suman 94 491 viviendas reparadas, buena parte de ellas en la provincia de Pinar del Río y el Municipio Especial Isla de la Juventud.

Las medidas adoptadas para asegurar un incremento de la oferta de productos posibilitaron un crecimiento del 12,0% en la circulación mercantil minorista, en la que tuvo un desempeño destacable la alimentación pública, que aumentó un 15,7%, contribuyendo además a satisfacer las necesidades nutricionales de la población.

No obstante, presentaron limitaciones los servicios a la población y el transporte de pasajeros, que muestran decrecimientos.

Los factores favorables presentes y el manejo acertado de la política monetaria hicieron posible que se lograra una reducción de la liquidez en pesos cubanos en manos de la población, revirtiendo la tendencia a su aumento que se venía registrando desde el año 2001.

Esto permitirá cerrar el año con un volumen de liquidez un 2,3% inferior al 2002. Aproximadamente el 15% de esa liquidez se encuentra depositada en los bancos a plazos de hasta tres años, como muestra de la confianza de la población en la moneda nacional.

Todo esto contribuye de forma positiva a la estabilidad de nuestras finanzas internas y fortalece el poder de compra del peso cubano.

En los nuevos avances alcanzados durante el presente año, debemos resaltar que la biotecnología ha continuado consolidándose como una expresión del desarrollo basado en la alta tecnología.

Esta rama ha generado más de 600 patentes que se expresan en productos novedosos tales como vacunas, proteínas recombinantes, anticuerpos monoclonales, equipos médicos con software especializados y sistemas de diagnóstico, que se emplean ante todo en la solución de los problemas de salud de la población y que además se venden en más de 40 países. Estas exportaciones crecen por encima del 13% e incorporan este año productos tales como la Vacuna del Hemófilus, destinada a la prevención de la meningitis y la neumonía en los niños, el Factor Estimulador de Colonias y el Anticuerpo Monoclonal R3, éstos últimos destinados al tratamiento del cáncer.

Además, otros 60 productos nuevos se encuentran en diferentes etapas de investigación, y están en curso operaciones de transferencia tecnológica para la construcción de instalaciones productivas en el exterior.

Surgida hace menos de dos décadas, totalmente propiedad del pueblo cubano y defendida frente a todas las dificultades del período especial, la biotecnología cubana es expresión de la orientación estratégica del compañero Fidel de que nuestro país vivirá en el futuro fundamentalmente de sus producciones intelectuales.

Durante el 2003 se logran también nuevos avances en el uso de las tecnologías de la información, otro campo que resulta decisivo en el desarrollo de la alta tecnología.

En las escuelas primarias y secundarias funcionan más de 45 mil computadoras, a lo cual se suma el enorme potencial educativo de los Joven Club de Computación.

La Universidad de Ciencias Informáticas tiene ya 4 000 estudiantes internos y comienza a participar en la producción de software y servicios informáticos.

Por otro lado, este año se instalaron 60 000 nuevas líneas telefónicas y el país alcanza el 79% de digitalización en estos servicios.

También se concluyó y puso en funcionamiento la red de fibra óptica nacional para las comunicaciones telefónicas y la trasmisión de datos desde La Habana hasta Guantánamo, al tiempo que se terminó el Canal Educativo que cubre más del 85% de la población y quedará terminado el cuarto canal de TV el próximo mes de marzo.

Estamos seguros que el sostenido desarrollo que se viene alcanzando en esta esfera apoyará decisivamente las importantes transformaciones que se demandan de nuestra sociedad en el futuro.

A lo largo de los años, la política agresiva del gobierno norteamericano contra Cuba ha obligado a dedicar cuantiosos recursos a la defensa de la Revolución.

En ese sentido en el 2003 se ha trabajado también por asegurar los recursos indispensables para la defensa, logrando al mismo tiempo, avanzar en importantes objetivos que coadyuven al desarrollo del país en tiempos de paz, lo cual ha permitido un uso más eficiente de los recursos destinados a estos fines.

En la Sesión de la Asamblea Nacional de marzo de este año, el Comandante en Jefe se refirió críticamente al manejo de las divisas por parte de nuestras entidades al señalar la necesidad de “...establecer mucha más disciplina en nuestras empresas, que priorizando el autofinanciamiento en divisas cometen a veces errores que en definitiva gravitan sobre los recursos centrales del país” añadiendo más adelante que “...el rigor en la administración de los recursos deberá incrementarse. Viejos y nuevos malos hábitos deberán ser erradicados. La eterna vigilancia es el precio de la honradez y la eficiencia”.

Al respecto cabe apuntar que en la misma medida en que la posibilidad de acceder a recursos escasos solo ha sido posible si se dispone de divisas, ello ha conducido a la dolarización en las relaciones inter-empresariales.

En ese contexto, la descentralización de la divisa alcanzó niveles más allá de lo previsto, comenzándose a cubrir gastos no indispensables con los recursos disponibles e iniciándose el cobro de producciones o servicios a altos precios, muy por encima de sus costos reales.

Durante el presente año se han puesto en práctica medidas dirigidas a frenar e iniciar la reversión de esas tendencias.

En el mes de julio se implantó el control de cambios y la circulación del peso cubano convertible en las transacciones entre empresas, lo cual permitió concentrar en el Banco Central la divisa anteriormente descentralizada, dando mayor capacidad de maniobra al país para ordenar convenientemente sus pagos al exterior en función de las prioridades establecidas, al tiempo que se logra una mayor disciplina y un control mucho mas estricto de los pagos en divisas, y de la política financiera y crediticia en general.

Por otro lado en la búsqueda del ordenamiento de los cobros y pagos en divisas se decidió más recientemente aplicar una reducción de precios y tarifas en pesos cubanos convertibles en las relaciones entre las empresas, lo cual conlleva una reducción de los costos y ordena mejor las decisiones sobre en qué gastar y cómo financiar esos gastos.

Adicionalmente se trabaja para en el año 2004 revisar los gastos de las principales entidades que trabajan en divisas, con vistas a reducir los mismos; revisar las facultades de importación de las empresas; examinar todo lo establecido en materia de control y evaluar los esquemas de autofinanciamiento en divisas, con vistas a reducir los mismos a lo estrictamente necesario, entre otras medidas.

En las actuales circunstancias es preciso trabajar con un criterio de claras prioridades en cuanto al uso de los escasos recursos disponibles, tomar las decisiones económicas siempre dentro de las estrategias políticas trazadas, y buscar lo que mas convenga al país en cada caso, con la convicción de que no hay problema al cual no sea posible encontrarle una solución.

En el informe presentado a la Asamblea Nacional el año pasado abordamos el tema vinculado con las críticas e insuficiencias del PIB para reflejar los resultados del desarrollo de un país.

Estas críticas se han relacionado en especial con la forma en que se calcula el aporte de los servicios sociales al PIB, el cual se mide por los gastos constituidos, en lo esencial, por el salario, a lo que se añade una ganancia en el caso de los servicios privados en las economías capitalistas.

Considerados por el método tradicional, los servicios sociales en Cuba resultan subestimados. Por un lado, al ofrecerse gratuitamente, a estos servicios no se les imputa una ganancia o valor adicional alguno. Por otro lado, al existir en Cuba una serie de consumos que no se pagan o se venden a precios muy bajos, los salarios utilizados en el cálculo del gasto no reflejan el verdadero poder de compra de nuestros ciudadanos, ni toda la magnitud del valor que crean con su trabajo.

Para dar respuesta al problema planteado, se ha trabajado en una propuesta basada en utilizar tarifas que, aplicadas a los servicios brindados, permitan reflejar mejor el valor adicional que se crea al computar estos servicios en el PIB.

De tal forma, el trabajo realizado permite compensar un grupo de subestimaciones y posibilita mostrar mejor como el valor del capital humano que se obtiene es superior al gasto que se incurre en su formación y preservación.

Los resultados alcanzados muestran que el crecimiento logrado este año por el método convencional es del 2,6%, lo cual resulta superior al 1,5% planificado.

Sobre las bases de la nueva propuesta, el crecimiento del 2003 alcanza un 3,8%, lo que representa un incremento de 4800 millones de pesos adicionales en el valor del PIB de este propio año.

Este cambio mejora la forma de medición y registro de los servicios sociales en el PIB, aunque no brinda respuesta a todas las insuficiencias de este indicador para medir el desarrollo, ya que el mismo está diseñado para funcionar en una economía de mercado, donde se registran muchas actividades superfluas o de un carácter mercantil que en nuestro país responden a objetivos sociales.

Estos cálculos deberán perfeccionarse durante el próximo año, elevando su calidad y precisión, al tiempo que se continúa trabajando en otros métodos e indicadores que sean capaces de reflejar más adecuadamente nuestro avance hacia una sociedad mejor.

Compañeras y compañeros:

A pesar de los pronósticos de crecimiento que se apresuran a confirmar la tan anunciada recuperación económica, el panorama internacional para el año 2004 dista bastante de ser halagüeño.

El crecimiento que ha tenido lugar en la economía norteamericana en los últimos meses no parece sostenerse debido a los crecientes desbalances comerciales y financieros presentes en la misma, al tiempo que tasas de crecimiento muy modestas caracterizan a Europa, que pierde competitividad con un euro fortalecido y una cifra de desempleo que no cede, mientras que Japón muestra un crecimiento igualmente bajo.

Para los países subdesarrollados inmersos en su mayoría en políticas neoliberales recesivas, se perfila un panorama con altos precios del petróleo e inestables y bajas cotizaciones para los productos básicos de exportación, unido a una situación financiera de creciente complejidad signada por un servicio de la deuda que unido al intercambio desigual, sigue siendo obstáculo esencial para el desarrollo.

A todo lo anterior se une la política cada vez más agresiva de los Estados Unidos y sus aliados, que no hace más que alentar la resistencia y provocar estallidos sociales incontrolados, evidenciando la creciente ingobernabilidad de este esquema de dominación.

Cuba, que ha sabido salvar las complejas coyunturas internacionales presentes en los últimos años, deberá enfrentar nuevos desafíos en el 2004.

Particularmente difícil será enfrentar los altos precios del petróleo y los alimentos, que contrastan con los reducidos precios del azúcar que se esperan para el próximo año.

A partir de la situación previsible en el 2004, mantienen plena vigencia las medidas dirigidas a elevar la eficiencia económica, reducir gastos, incrementar los ingresos y concentrar los recursos y las decisiones para su uso, priorizando lo verdaderamente esencial y posponiendo lo prescindible.

Será preciso considerar las inversiones en el plan únicamente cuando se cuente con recursos a crédito para su ejecución y sólo excepcionalmente se financien con fuentes propias por decisión del país.

Deberán revisarse y reducirse al mínimo sin excepción todas las partidas de gastos, especialmente de combustible, y en aquellos otros casos que no se vinculen directamente con el resultado de producciones y servicios.

En tal sentido se reiteran las enseñanzas del compañero Fidel en las tareas asociadas a la Batalla de Ideas que han revelado como es posible hacer más con menos, cuando se dirigen adecuadamente las fuerzas materiales y humanas con que contamos, en pos de alcanzar un objetivo superior.

El plan 2004 deberá estructurarse para dar respuesta adecuada a nuestras prioridades teniendo en cuenta las complejas circunstancias en que debe desarrollarse.

Los objetivos esenciales a alcanzar en el 2004 que dan continuidad al esfuerzo y los resultados obtenidos en el presente año serán garantizar la elevación de la capacidad defensiva del país; incrementar la calidad de la alimentación normada de la población y del consumo social priorizado, aumentando la producción nacional de alimentos; cubrir las necesidades mínimas de combustible que se requieren; asegurar los medicamentos y garantizar el apoyo a los programas sociales que se desarrollan en el contexto de la Batalla de Ideas, especialmente en lo referido a la revolución educacional y a la lucha por la excelencia en los servicios de salud.

El plan de inversiones del 2004 permitirá asegurar el avance en aquellos sectores destacados por su alta significación económica y social.

Los programas sociales de la Revolución continuarán desarrollándose con una alta prioridad, cubriendo diferentes esferas, especialmente en obras educacionales y en el sector de la salud. También se trabajará en la modernización y ampliación de la industria del níquel.

Continuarán recibiendo una alta prioridad los proyectos energéticos que aseguren la perforación de nuevos pozos de petróleo, el desarrollo del programa de gasificación, la modernización de redes y centrales termoeléctricas y utilización del crudo nacional y el gas para generar electricidad. Proseguirá el programa de modernización y ampliación de la industria farmacéutica.

La producción de petróleo y gas crecerá de conjunto un 6,3%, alcanzando los 4,6 millones de toneladas, en tanto que la generación total de electricidad se elevará un 1,6%, a partir de fuentes nacionales en un 100%.

La producción de níquel aumentará un 7,4%, alcanzando las 77 000 toneladas con precios que se pronostican superiores a los alcanzados en el 2003, lo que permitirá incrementar los ingresos en divisas del país.

Durante el presente año se ha logrado una preparación más eficiente de la próxima zafra azucarera, en la que hay previsto un incremento en la producción, aunque se esperan precios más bajos para las exportaciones. El proceso de reestructuración del sector continuará, incrementándose un 15% la producción agrícola no cañera en las tierras que se liberan, contribuyendo al balance nacional de alimentos.

La producción agropecuaria no cañera se pronostica crezca un 3,7% en el 2004, para lo cual se continuará un plan de inversiones que permita extender las áreas bajo riego utilizando la electricidad en sustitución del combustible diesel. A partir de las condiciones creadas, deberán crecer un buen número de producciones básicas entre las que se encuentran las viandas, las hortalizas, los frijoles, el café, el plátano y la carne de cerdo, así como la entrega de leche a la industria.

El crecimiento de la producción industrial no azucarera se espera llegue al 2,5% con los ritmos de expansión más significativas en la industria alimentaria; en la industria de medicamentos, que debe crecer alrededor de un 37%; producciones de la industria mecánica, la industria básica y la industria ligera, entre otras.

El sector de la informática y las comunicaciones continuará desarrollándose el próximo año.

La cantidad de turistas deberá aumentar un 10,5% en el 2004, para llegar a 2,1 millones de visitantes, elevándose los ingresos que genera este importante sector, donde deberá realizarse el máximo esfuerzo por alcanzar los niveles previstos con una eficiencia superior.

Igualmente es previsible un crecimiento del 7,5% en las exportaciones de bienes, al tiempo que se espera una reducción del nivel de las importaciones, lo cual mejorará el saldo de la balanza comercial.

La liquidez en manos de la población debe mantener la tendencia positiva registrada este año.

Coadyuvará a ese objetivo el incremento de un 5,5% en la circulación mercantil minorista, con un crecimiento superior de las ventas en la alimentación pública.

Se mantendrán los programas de generación de nuevos puestos de trabajo, lo que posibilitará mantener los actuales niveles de empleo, ofreciendo perspectivas sin igual en el mundo de hoy.

El país no sólo puede enfrentar con éxito los desafíos del 2004, sino que tiene todas las condiciones para seguir avanzando y crecer en una cifra similar a lo logrado en el 2003.

Entre las múltiples tareas que debemos impulsar está la promoción de exportaciones, que unido a un proceso racional de sustitución de importaciones, debe crear nuevas fuentes de ingreso en divisa al país.

Junto a ello deben evaluarse todas las iniciativas económicas que a nivel local y con recursos propios, pueden movilizar un potencial que está presente en muchos municipios del país, para lo cual será necesario también avanzar en el perfeccionamiento de nuestras regulaciones y mecanismos de planificación.

En el contexto de las tareas a desarrollar, deberá recibir el máximo de prioridad elevar la disciplina de las empresas en el cumplimiento de las decisiones y políticas trazadas por el país, erradicando las deficiencias señaladas a su trabajo e incrementando el control interno en el uso de los recursos, a fin de cerrar el paso al despilfarro, el delito y la corrupción.

Compañeras y compañeros:

Este ha sido un año de múltiples e intensas batallas políticas, de enfrentamiento al bloqueo y de su condena moral en Naciones Unidas; de la lucha digna y sin concesiones frente a los aliados europeos de Estados Unidos, que se han prestado a la infame campaña para tratar de aislar y destruir la Revolución; del enfrentamiento a la contrarrevolución interna, dando respuesta decidida y justa a los intentos del enemigo de crear una quinta columna en nuestro país.

Ha sido también un año en que el imperialismo ha reforzado su hegemonismo militar en el mundo y amenaza a la Revolución con nuevas agresiones, ante la impotencia por no poder doblegar el espíritu de resistencia de nuestro pueblo.

A pesar de las agresiones y las calumnias, el prestigio de Cuba es cada vez mayor. Para asombro de los que intentan aislarnos en todas las plazas en que se congregan los pueblos resuenan estruendosas las voces de solidaridad con Cuba. En este año que concluye, nuestra economía continúa recuperándose y nuestra sociedad avanzando en todos los frentes; hemos seguido creando las bases para el desarrollo futuro y no se ha descuidado el fortalecimiento de la capacidad defensiva. Cada año que transcurre es de por sí un éxito por cuanto reafirma el testimonio de Cuba de que otro mundo es posible; de que puede existir una sociedad dedicada a servir al hombre y no a oprimirlo.

Es este momento histórico, excepcional y decisivo, propicio para reafirmar desde esta Asamblea nuestros principios internacionalistas, y la decisión de apoyar con la fuerza del ejemplo y la defensa de los intereses de los pueblos, el surgimiento de este mundo nuevo que se avizora en esta América nuestra. Reafirmar, además con las voces unidas, la decisión de compartir nuestros logros y brindar nuestra solidaridad a esos pueblos humildes que encuentran alivio en la mano amiga que Cuba les tiende; así como inspiración para luchar por un mundo mejor, en los valores éticos de nuestros hombres y mujeres internacionalistas; cuyo ejemplo nos compromete y a quienes desde aquí enviamos nuestro saludo y reconocimiento.

Compañeros Diputados:

En esta ocasión de recuento, próximos a celebrar el 45 Aniversario del Triunfo de la Revolución, tengamos presente a nuestro pueblo, heroico y generoso, razón de ser de la obra de todos estos años, cuyos esfuerzos y sacrificios han hecho posible estos logros; capaz como decía Martí, de reunir en sí el decoro de muchos hombres a fin de mantener el equilibrio de luz que debe existir en el mundo y que es hoy el hermoso fruto de la semilla que se sembró un día, hace ya 50 años, en el Moncada.