Crecer en el Producto Interno Bruto a una tasa del
5 % con relación al año anterior.
Mejorar los principales indicadores de la eficiencia
económica, como sustento fundamental del desarrollo económico y social:
Productividad del trabajo: 4,3 %
Intensidad energética: -2,6 %
Las inversiones deben crecer aproximadamente un 14 %.
Continuar el desarrollo de la actividad turística,
debiendo alcanzarse 2 millones de visitantes y un ingreso bruto superior al
15 %.
Lograr un crecimiento de la producción industrial del
7,4 %.
La industria azucarera alcanzará una zafra de
3,7 MMT de azúcar.
La producción equivalente de petróleo y gas se planifica
alcance 4 millones de toneladas. La generación de energía eléctrica sobre la base
de combustible cubano se elevará al 90 %.
Las construcciones crecerán un 18 % y la agricultura
no cañera alrededor de un 10 %.
En el caso de la industria serán significativos los
aumentos de la producción de níquel a 75 mil toneladas (5 % de aumento), la
producción de acero que aumentará un 15 %, y también se duplica la de acero
inoxidable.
Las exportaciones de bienes crecerán más de un 20 %
destacándose los productos de tabaco torcido y el ron. Las importaciones de bienes
aumentarán en más de un 4 %. Estas proyecciones permitirán una reducción en el
desbalance comercial total.
El equilibrio financiero interno se mantendrá,
reduciéndose la liquidez con relación al PIB.
Se prevé un déficit del presupuesto estatal de 779
millones de pesos lo que significa el 2,7 % del PIB.